MIAMI.- Un tanquero con bandera de Hong Kong habría logrado burlar las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos y entregar combustible en Cuba, en medio de una severa crisis de abastecimiento en la Isla.
De acuerdo con la firma de inteligencia marítima Windward, el buque Sea Horse —también identificado como Seahorse— transportó cerca de 190.000 barriles de diésel ruso y habría arribado a un puerto cubano a inicios de marzo tras ejecutar maniobras destinadas a ocultar su recorrido. Entre ellas, la manipulación del Sistema de Identificación Automática (AIS), tecnología que permite rastrear en tiempo real la ubicación y trayectoria de las embarcaciones.
Según el reporte, el tanquero cargó el combustible mediante transferencia de barco a barco en aguas cercanas a Chipre a principios de febrero. Posteriormente, aunque primero declaró rumbo hacia Cuba, cambió su destino a “Gibraltar for orders”, una fórmula habitual en navegación que indica espera de instrucciones, lo que habría servido para despistar los sistemas de seguimiento.
Durante su travesía por el Atlántico, el buque permaneció varios días a la deriva a más de 1.000 millas náuticas de Cuba, avanzando a velocidades mínimas y emitiendo la señal “not under command”, utilizada normalmente en situaciones de avería. Expertos señalan que este tipo de aviso puede ser empleado de forma engañosa para evitar controles o facilitar el tránsito sin interferencias, una práctica ya documentada en operaciones vinculadas al comercio de petróleo ruso tras las sanciones internacionales por la guerra en Ucrania.
La llegada del Sea Horse no ha sido confirmada por otras fuentes o agencias de prensa.
Este escenario coincide con información publicada por CubaNet en las últimas horas, que advierte sobre otro movimiento relevante en el mercado energético hacia la Isla. Según datos marítimos y reportes de prensa financiera internacional, el buque Anatoly Kolodkin —un petrolero sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos— avanza con un cargamento de crudo ruso con destino aparente a Cuba.
El barco figura dentro del programa de sanciones RUSSIA-EO14024 y está vinculado a la naviera estatal rusa Sovcomflot. Además, el Reino Unido también lo incluyó en su lista de sanciones por su participación en el transporte de petróleo ruso hacia terceros países. Informaciones de Bloomberg señalan que la embarcación transporta crudo tipo Urales, en un contexto en el que Cuba busca aliviar la escasez de combustible tras el endurecimiento de las restricciones energéticas.
Paralelamente, otros reportes indican que el Anatoly Kolodkin podría transportar hasta 730.000 barriles y tener como destino el puerto de Matanzas a finales de marzo, lo que reforzaría la hipótesis de un flujo renovado de suministros desde Rusia.
El posible arribo de cargamentos rusos ocurre en un contexto marcado por las restricciones anunciadas por la administración de Donald Trump a finales de enero, dirigidas a sancionar a países y empresas que suministren petróleo a Cuba. Aunque la base legal de estas medidas fue cuestionada posteriormente en tribunales estadounidenses, el efecto disuasorio ha limitado significativamente los envíos hacia la Isla.
A esto se suma la volatilidad del mercado energético global, agravada por tensiones en el Golfo Pérsico y conflictos en Oriente Medio que han impactado el comercio de hidrocarburos.







