MIAMI, Estados Unidos ― El preso político cubano Jonathan David Muir Burgos fue excarcelado tras permanecer más de tres meses privado de libertad, confirmó CubaNet mediante una llamada telefónica con el propio adolescente. El menor había sido detenido el 16 de marzo, cuando aún tenía 16 años, después de las protestas ocurridas en Morón, Ciego de Ávila, y permanecía bajo prisión provisional acusado de “sabotaje”.
La excarcelación pone fin, al menos de momento, a su permanencia en la prisión de Canaleta, un centro penitenciario para adultos en Ciego de Ávila. La reclusión del adolescente había generado denuncias de familiares, organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales por su condición de menor de edad, su estado de salud y las condiciones de detención.
No trascendieron de inmediato detalles sobre la modalidad jurídica de la excarcelación ni sobre si continúa abierto el proceso penal por el delito de “sabotaje”, una acusación que Amnistía Internacional calificó como “grave” y que, según la organización, puede acarrear una pena de 15 años de prisión.
Muir Burgos fue detenido junto a su padre, el pastor evangélico Elier Muir Ávila, tras acudir ambos a una citación policial en Morón, tres días después de las manifestaciones del 13 de marzo, ocurridas en medio de prolongados apagones y escasez de alimentos. El padre fue liberado ese mismo día, pero el adolescente quedó retenido.
El 24 de abril, la CIDH otorgó medidas cautelares a favor del adolescente al considerar que se encontraba en una “situación de gravedad y urgencia” y que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud estaban en riesgo de “daño irreparable”.
En esa resolución, el organismo pidió al Estado cubano adoptar medidas con enfoque de edad para protegerlo, garantizarle atención médica inmediata, agua potable, alimentos suficientes, comunicación regular con familiares y abogados, y condiciones de detención compatibles con estándares internacionales. La CIDH también solicitó a La Habana precisar si el adolescente había sido presentado ante un tribunal competente para revisar su detención y, de no haber ocurrido, explicar por qué no había sido puesto en libertad.
El Estado cubano no respondió al requerimiento de información enviado por la CIDH el 9 de abril.
Amnistía Internacional lanzó el 19 de mayo una “acción urgente” por el caso y pidió a las autoridades cubanas liberar al adolescente. “Pedimos a las autoridades que pongan de inmediato en libertad a Jonathan Muir Burgos y que, hasta su liberación, lo protejan frente a la violencia y los malos tratos que puede sufrir al estar recluido con adultos”, señaló la organización.
La situación de salud del adolescente fue uno de los puntos centrales de las denuncias de su familia. Según la información examinada por la CIDH, Muir Burgos padece una enfermedad dermatológica crónica compatible con dishidrosis, infecciones cutáneas recurrentes y afecciones gastrointestinales; además, debía iniciar el 18 de marzo un tratamiento inmunológico específico que no habría podido comenzar debido a su detención.
La CIDH también recogió denuncias sobre alimentación deficiente, falta de agua potable, deterioro físico y emocional, pérdida de peso, angustia, restricciones de visitas y ausencia de información suficiente sobre la atención médica recibida dentro de prisión.
Elier Muir Ávila denunció en abril el uso no autorizado de imágenes de su hijo por parte de la plataforma oficialista Razones de Cuba, que publicó una fotografía del adolescente tocando un piano dentro del penal para intentar desacreditar los señalamientos sobre su estado de salud. “Por favor, le pido al mundo entero (…) que no permita tal injusticia, que mi niño no es un delincuente; mi niño es un adolescente, un niño pasando adolescente que está bien enfermo y que necesita ser liberado ya para ser tratado”, declaró entonces el padre del menor en un audio obtenido por CubaNet.
Razones de Cuba había presentado la imagen como prueba de que el adolescente estaba “sano y salvo”. “El piano no miente. La foto está ahí. Los reclusos están ahí. Y Jonathan… ahí está, sano y salvo, con sus manitas sobre las teclas”, publicó la plataforma oficialista.






