Díaz-Balart exige la liberación “inmediata e incondicional” de Jonathan Muir

El legislador denunció el "abuso" y la "violación flagrante" de los derechos del adolescente cubano.
Jonathan David Muir Burgos
Jonathan David Muir Burgos (Foto tomada del perfil del adolescente en redes sociales)

MIAMI, Estados Unidos ― El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart exigió la liberación “inmediata e incondicional” de Jonathan David Muir Burgos, adolescente cubano de 16 años recluido en la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, después de denunciar que el régimen cubano exhibió imágenes del menor tocando piano para desacreditar las denuncias sobre su estado de salud y las condiciones de su reclusión.

“El régimen en Cuba continúa mostrando su crueldad al obligar al joven preso político Jonathan David Muir Burgos, de apenas 16 años, a tocar el piano mientras permanece injustamente detenido. Esto es un abuso y una violación flagrante de sus derechos humanos. Desde Estados Unidos, exigimos su liberación inmediata e incondicional. ¡Libertad para Jonathan David Muir Burgos!”, escribió Díaz-Balart en X.

La imagen fue difundida por el sitio oficialista Razones de Cuba, que presentó al adolescente “frente a un teclado, en medio de un acto cultural, junto a otros reclusos”. El medio, señalado por su agenda dedicada a la desinformación y la propaganda, indicó que la escena demostraría que las denuncias sobre el menor forman parte de una campaña de “manipulación mediática”.

Poco después, el padre de Jonathan, el pastor evangélico Elier Muir Ávila, rechazó esa versión y denunció que las autoridades utilizaron la imagen del adolescente para fabricar una narrativa favorable al régimen. En un audio obtenido por CubaNet, Muir Ávila afirmó que su hijo fue engañado dentro del penal con la promesa de “un día de visita como premio” y acusó a las autoridades penitenciarias de haberlo usado para fines propagandísticos.

“Lo utilizaron, le tiraron foto, le grabaron video, le grabaron hasta el grupo de sangre al que pertenece el muchacho para hacer estas cosas horrendas. Los denuncio, a todos ellos los denuncio. Y eso tiene que ver también con las autoridades del penal”, declaró.

El pasado 24 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares al adolescente cubano. En su Resolución 30/2026, la Comisión señaló que, según la parte solicitante, las autoridades penitenciarias estarían realizando grabaciones audiovisuales del adolescente mientras toca el piano, “presuntamente con el propósito de construir una narrativa pública que desvirtúe las condiciones reales de su detención y proyecte una imagen distorsionada de la situación dentro del centro penitenciario”.

La CIDH otorgó medidas cautelares a favor del adolescente de 16 años al reconocer que se encuentra en una “situación de gravedad y urgencia”, pues sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud están en riesgo de daño irreparable. El organismo pidió al Estado cubano adoptar medidas con enfoque de edad, garantizar atención médica inmediata, asegurar acceso a agua potable y alimentos suficientes, facilitar comunicación regular con familiares y abogados, y precisar si el adolescente fue presentado ante un tribunal competente para revisar su detención.

Jonathan David Muir Burgos permanece privado de libertad desde el 16 de marzo, tras las protestas ocurridas tres días antes en Morón, Ciego de Ávila. De acuerdo con la resolución de la CIDH, él y su padre fueron citados a una estación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR); el padre fue liberado ese mismo día, pero el adolescente quedó retenido presuntamente sin orden judicial ni explicación clara. La familia supo después que era investigado por el presunto delito de sabotaje, atribuido a consignas pronunciadas durante las manifestaciones del 13 de marzo.

El 1 de abril, el menor habría sido trasladado a la prisión de Canaleta sin notificación previa a su familia ni a su abogado. La parte solicitante describió ese centro como de “alta peligrosidad” y alertó sobre la falta de documentos formales que justificaran el traslado o precisaran el régimen actual de detención del menor, de acuerdo con la resolución de la CIDH.

El organismo interamericano también recogió denuncias sobre el deterioro físico y psicológico del adolescente. Según la solicitud examinada por la CIDH, Jonathan padece una enfermedad dermatológica crónica compatible con dishidrosis, infecciones cutáneas recurrentes y afecciones en manos y pies, además de un cuadro gastrointestinal severo con diarreas prolongadas, dolor abdominal y debilidad. El documento indica que debía iniciar el 18 de marzo un tratamiento inmunológico específico, pero no habría podido hacerlo por su detención.

La familia ha denunciado además falta de higiene, alimentación deficiente, ausencia de atención médica adecuada y llamadas telefónicas en horarios irregulares, durante las cuales el adolescente habría mostrado angustia y desesperación. En la resolución, la CIDH indicó que el Estado cubano no respondió al requerimiento de información enviado el 9 de abril, pese a que el plazo otorgado ya estaba vencido al momento de aprobarse las medidas cautelares.

El Centro de Información Legal Cubalex, organización de asesoría legal y monitoreo de derechos humanos, había alertado desde inicios de abril sobre la situación de adolescentes detenidos en Morón tras las protestas del 13 de marzo. La organización verificó al menos cuatro menores vinculados a esos hechos, entre ellos Jonathan David Muir Burgos y Cristian Crespo Álvarez, ambos de 16 años, y advirtió sobre un patrón de detenciones diferidas, uso de figuras penales graves, prisión provisional, traslado de menores a prisiones comunes, restricciones al contacto familiar y falta de transparencia procesal.

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