MIAMI, Estados Unidos ― El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart pidió a los secretarios de Estado y de Seguridad Nacional, Marco Rubio y Markwayne Mullin, respectivamente, revisar el estatus migratorio de la suegra y la cuñada de Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y figura del aparato de inteligencia cubano.
Se trata de Ana Adis Cardero Pacheco, suegra de Castro Espín y residente permanente de Estados Unidos, y Meurys Yisell Rueda Cardero, hermana de Annalie Lilliam Rueda Cardero —esposa del dirigente cubano—, quien reside en Hialeah y habría obtenido la ciudadanía estadounidense.
En una carta enviada este martes, 9 de junio, a Rubio y Mullin, Díaz-Balart pidió determinar si la admisión y los beneficios migratorios concedidos a ambas mujeres cumplieron la legislación estadounidense y solicitó que sean revocados en caso de comprobarse alguna infracción.
La misiva fue inicialmente difundida por Martí Noticias, el medio que confirmó mediante fuentes verificadas que Cardero Pacheco es residente permanente de Estados Unidos. De acuerdo con el documento, la suegra de Castro Espín habría entrado por primera vez en Estados Unidos en 2013 con una visa de turista obtenida en México y consiguió la residencia permanente en 2023. La carta agrega que vive en el sur de Florida y viaja regularmente a Cuba.
Díaz-Balart también señaló que Cardero Pacheco es viuda del coronel Hugo Leandro Rueda Jomarrón, un alto oficial relacionado con la represión en Santiago de Cuba y participante en misiones militares cubanas en Angola y Nicaragua.
¡Los esbirros del régimen castrista y quienes se hayan beneficiado a costa del pueblo cubano oprimido no tienen cabida en Estados Unidos!
— Mario Díaz-Balart (@MarioDB) June 10, 2026
¡Que se larguen de aquí o enfrenten la justicia y la rendición de cuentas, como hemos visto recientemente con la hija de un general… https://t.co/9lmgoWPrMO pic.twitter.com/a4j8crVvBF
Como indicios de posibles vínculos políticos con el régimen de La Habana, el congresista citó una carta de respaldo al entonces presidente venezolano Hugo Chávez, firmada en 2012, y un documento de 2006 que acusaba a Estados Unidos de tolerar grupos considerados hostiles por el Gobierno cubano.
La presencia de Cardero Pacheco en Florida fue revelada públicamente por Martí Noticias el 5 de junio. Ese día, Díaz-Balart reaccionó en su cuenta de X: “¡Vuelvo a repetir: los esbirros del régimen castrista y quienes se han beneficiado a costa del pueblo cubano oprimido no tienen cabida en Estados Unidos!”.
El legislador invocó las restricciones migratorias aplicables a miembros o afiliados de partidos comunistas o totalitarios. La sección 212(a)(3)(D) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad declara inadmisibles a los inmigrantes que pertenezcan o hayan pertenecido a esas organizaciones.
La disposición se refiere, sin embargo, a la membresía o afiliación individual y no al parentesco. También establece excepciones para afiliaciones involuntarias, ocurridas antes de los 16 años, impuestas por ley o necesarias para obtener empleo, alimentos u otros medios esenciales de subsistencia. Contempla además determinadas excepciones para membresías pasadas y exenciones por razones humanitarias, unidad familiar o interés público.
La revisión solicitada tendría que establecer, por tanto, la situación individual de cada mujer, la información presentada durante sus respectivos trámites migratorios y si resulta aplicable alguna de las excepciones previstas por la legislación.
La petición de Díaz-Balart tiene lugar cinco días después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro incorporara a Alejandro Castro Espín y a su hijo Raúl Alejandro Castro Calis a la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”, como parte de una nueva ronda de sanciones estadounidenses contra el régimen cubano.










