MIAMI, Estados Unidos ― La Empresa de Construcción y Montaje de Las Tunas (ConAlza) informó que acelera el acondicionamiento de viviendas fabricadas con contenedores marítimos en la zona de El Cornito, con motivo de la celebración oficial del 26 de Julio.
La empresa explicó que las estructuras fueron utilizadas para transportar desde China hasta Cuba componentes destinados a los parques solares fotovoltaicos y que ahora son reutilizadas como viviendas bajo el principio de la economía circular.
ConAlza calificó los módulos como una “nueva modalidad de hogares sociales, con excelente confort y estética” y señaló que aporta equipos de izaje y otros recursos a Gelma, Metunas y Mantenimiento Constructivo, entidades que también intervienen en el polo.
Las fotografías difundidas muestran el interior todavía inconcluso de uno de los contenedores y varias estructuras emplazadas en el terreno, pero no permiten comprobar sus condiciones de habitabilidad.
La publicación tampoco informa la superficie y distribución de las viviendas de El Cornito, los sistemas de aislamiento térmico y ventilación, las conexiones de electricidad, agua y saneamiento, el costo de transformación, las licencias otorgadas ni los criterios para escoger a los beneficiarios.
Esos detalles sí habían aparecido cuando el programa fue anunciado en Las Tunas el 8 de agosto de 2025: entonces, el director provincial de Vivienda, Héctor Rodríguez Espinosa, dijo que el territorio disponía de 46 contenedores, 18 asignados a la Empresa Eléctrica para construir nueve casas para sus trabajadores y otros 28 destinados a entregas mediante los consejos populares, los grupos comunitarios y los gobiernos locales.
El proyecto anunciado en 2025 contemplaba casas de entre 32 y 70 metros cuadrados, con habitaciones según el número de moradores, cocina, baño, comedor, puertas y ventanas para favorecer la ventilación, revestimientos antitérmicos, un segundo techo y anclaje sobre pilotes de hormigón para proteger el metal de la humedad. También se prometieron parcelas de 150 metros cuadrados que permitirían futuras ampliaciones. La nueva publicación no aclara si las unidades de El Cornito mantienen esas características ni cuántos contenedores se emplearán por vivienda.
La iniciativa tunera forma parte de un plan nacional que prevé reconvertir más de 3.500 contenedores desechados de su uso comercial en viviendas modulares progresivas. Sin embargo, el propio periódico oficial Granma reconoció el 20 de enero que se trataba de “un tema en el cual no se avanza”: de 1.784 contenedores liberados hasta entonces, solo se habían terminado 19 viviendas y otras 591 estaban en proceso de transformación. También se habían aprobado 2.293 microlocalizaciones, 1.305 proyectos de implantación y apenas 542 licencias de construcción.
El primer ministro del régimen cubano, Manuel Marrero Cruz, había reconocido ante la Asamblea Nacional, en diciembre de 2025, que el Programa de la Vivienda incumplía sus objetivos debido a la baja producción local de materiales y al déficit de cemento y acero. “Debe imprimirse un mayor ritmo a la construcción de viviendas a partir de contenedores marítimos, alternativas viables para dar respuesta a este complejo problema social”, declaró entonces.
Un mes después, las cifras oficiales mostraban que la orden de acelerar el programa todavía no se había traducido en una producción significativa de casas terminadas.
La construcción de viviendas en Cuba volvió a retroceder durante 2025. La Oficina Nacional de Estadística e Información registró 5.493 casas terminadas, frente a 7.427 en 2024, una caída de aproximadamente el 26%. De las concluidas el pasado año, solo 1.791 correspondieron al sector estatal, mientras que 3.702 fueron levantadas mediante esfuerzo propio de la población.
Las Tunas terminó apenas 248 viviendas en 2025, 50 menos que las 298 reportadas un año antes, lo que representa una reducción del 16,8%. Solo 97 fueron construidas por el sector estatal y las otras 151 correspondieron a la población.
Las dificultades no se limitan a Las Tunas. Cuatro días antes de la publicación de ConAlza, el periódico oficial espirituano Escambray publicó que el programa de contenedores se mantenía “en deuda”. Aunque Sancti Spíritus había previsto construir más de un centenar de esas viviendas, hasta el 16 de julio solo 17 estaban en fase de ensamblaje. La Dirección Provincial de la Vivienda atribuyó los retrasos a la falta de accesorios e insumos indispensables para instalar baños, cocinas, puertas y ventanas sin vulnerar los estándares de confort y habitabilidad.










