LIMA, Perú — El Hotel Nacional de Cuba anunció para este domingo una fiesta en su piscina con motivo de la final del Mundial de Fútbol 2026 entre Argentina y España. El evento, cuyo precio de entrada asciende a 19.000 pesos cubanos por persona, supera ampliamente los ingresos mensuales de la mayoría de los cubanos.
De acuerdo con cifras oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el salario medio en Cuba durante 2025 rondaba los 6.930 pesos mensuales, por lo que el precio del acceso al evento equivale a casi tres meses de ese monto.
La diferencia resulta aún mayor para quienes perciben el salario mínimo vigente desde este mes, fijado en 3.210 pesos mensuales. En ese caso, solo la entrada representa cerca de seis veces ese ingreso mensual.
La actividad, organizada junto a la empresa de entretenimiento PMM (Por Más Música), contempla la transmisión del encuentro deportivo en una pantalla gigante instalada en el área de la piscina del emblemático hotel habanero, ubicado frente al Malecón. El programa se extenderá desde las 10:00 de la mañana hasta las 8:00 de la noche.
En la convocatoria difundida por el establecimiento, los organizadores invitan a los asistentes a «disfrutar del partido con tragos refrescantes, buena comida y el mejor ambiente», en lo que describen como «un escenario único, con la brisa del Malecón y la energía de los grandes eventos». El anuncio también advierte que los cupos son limitados.
Además del costo de la entrada, los asistentes deberán asumir un consumo mínimo de 6.000 pesos, lo que eleva el desembolso requerido para participar en una jornada recreativa en un momento marcado por la crisis económica y la escasez en la Isla.
El Hotel Nacional de Cuba es un hotel estatal, propiedad del Estado cubano y administrado por la cadena Gran Caribe, una empresa del Ministerio de Turismo (MINTUR).
La promoción del evento contrasta con la situación económica que atraviesa el país, caracterizada por una inflación persistente, prolongados apagones, escasez de alimentos y medicamentos y un deterioro sostenido del poder de compra de los salarios y las pensiones, mientras buena parte de la población depende de remesas o del mercado informal para cubrir sus necesidades básicas.










