MADRID, España.- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este martes que el régimen cubano cometió al menos 1.949 acciones represivas contra ciudadanos durante el primer semestre de 2026, en un contexto marcado por el agravamiento de la crisis social y a pocos días de cumplirse cinco años de las protestas masivas del 11 de julio de 2021 (11J).
De acuerdo con el informe de la organización, entre enero y junio se registraron 257 detenciones arbitrarias y 488 retenciones ilegales en viviendas. Las provincias con mayor número de hechos represivos fueron La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba, Matanzas y Villa Clara. Enero, abril y mayo figuraron como los meses de mayor incidencia.
El OCDH también documentó el uso de violencia por parte de las autoridades en al menos 50 casos. Según el reporte, el 36,5 % de las acciones represivas estuvieron dirigidas contra mujeres, mientras que el 63,5 % afectaron a hombres.
Uno de los puntos más graves del informe es la situación en las prisiones. La organización registró al menos 300 acciones represivas en el ámbito carcelario, principalmente contra presos políticos y de conciencia. Además, recibió 50 denuncias relacionadas con represalias o actos de hostigamiento contra familiares de estos reclusos.
Los periodistas independientes también estuvieron entre los sectores más golpeados por la represión, con 91 casos documentados durante el semestre.
Solo en junio, la red de observadores del OCDH registró al menos 299 acciones represivas, de ellas 47 detenciones arbitrarias y 252 abusos de otro tipo. Durante ese mes sobresalieron 60 violaciones contra presos políticos, presos comunes y sus familiares, así como sitios ilegales de viviendas, citaciones policiales, amenazas, hostigamientos y juicios.
Según el informe, buena parte de los arrestos ocurridos en junio estuvieron vinculados con protestas pacíficas motivadas por los prolongados apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida. También se registraron acciones represivas contra ciudadanos que ejercían derechos fundamentales como la libertad de expresión, de prensa, de religión y de reunión.
Entre los casos señalados por el OCDH aparecen las detenciones de manifestantes en La Habana y Santiago de Cuba, incluidos adolescentes y menores de edad; los operativos masivos desplegados en Contramaestre tras las protestas en esa localidad; el arresto de periodistas independientes, creadores de contenido y activistas; y el hostigamiento contra líderes religiosos, algunos de ellos detenidos mientras realizaban actividades de culto.
La organización también recibió denuncias sobre uso excesivo de la fuerza, golpizas, incomunicación, desapariciones de corta duración y amenazas posteriores a la liberación de los detenidos.
“A punto de cumplirse cinco años de las masivas protestas del 11 de julio en Cuba, denunciamos la grave situación represiva en el país y en especial el ensañamiento contra los presos políticos: los están matando lentamente”, advirtió el OCDH.
La organización subrayó que los datos recopilados “siempre representan un subregistro” y sostuvo que las cifras demuestran la persistencia del régimen cubano en la represión contra la población.
“El régimen cubano persiste en la represión contra la población y no tiene intenciones de implementar cambios en materia política y de derechos humanos. Mientras los personeros oficiales y oficiosos del régimen dicen que quieren dialogar con Estados Unidos, para el pueblo lo que hay es hambre y represión”, concluyó el OCDH.









