
Los presos tras las protestas de Altamira: algunos ni siquiera participaron
Una madre y una abuela llevan meses recorriendo oficinas, reuniendo comida y buscando respuestas mientras sus hijos permanecen encarcelados.

Una madre y una abuela llevan meses recorriendo oficinas, reuniendo comida y buscando respuestas mientras sus hijos permanecen encarcelados.

El OCC atribuye la caída de las protestas presenciales al agotamiento de una población cada vez más concentrada en sobrevivir.

Un vehículo presuntamente ocupado por agentes de la Seguridad avanzó contra los manifestantes durante la protesta.

La protesta incluyó un cacerolazo y la quema de un colchón y varios trozos de madera en medio de la calle, lo que interrumpió el tránsito en ambos sentidos.

«¿A qué vienen, a dar golpes?», reclamaban los vecinos durante la manifestación por los apagones.

Las manifestaciones ocurrieron en El Vedado, La Habana Vieja, San Miguel del Padrón y Guanabacoa.

Cubalex advirtió que la respuesta estatal incluyó detenciones arbitrarias, operativos policiales, amenazas y abusos contra personas privadas de libertad.

A cinco años del 11J, la organización alerta sobre una represión sostenida que golpea a presos políticos, periodistas y manifestantes.

Un pueblo que no aguanta más volvió a salir a las calles en La Habana entre cacerolazos, basura incendiada y denuncias de policías lanzando botellas de vidrio.

Según el Observatorio Cubano de Conflictos, en junio se reportaron 107 manifestaciones presenciales en la Isla, impulsadas principalmente por los apagones y la escasez de alimento.

Una madre y una abuela llevan meses recorriendo oficinas, reuniendo comida y buscando respuestas mientras sus hijos permanecen encarcelados.

El OCC atribuye la caída de las protestas presenciales al agotamiento de una población cada vez más concentrada en sobrevivir.

Un vehículo presuntamente ocupado por agentes de la Seguridad avanzó contra los manifestantes durante la protesta.

La protesta incluyó un cacerolazo y la quema de un colchón y varios trozos de madera en medio de la calle, lo que interrumpió el tránsito en ambos sentidos.

«¿A qué vienen, a dar golpes?», reclamaban los vecinos durante la manifestación por los apagones.

Las manifestaciones ocurrieron en El Vedado, La Habana Vieja, San Miguel del Padrón y Guanabacoa.

Cubalex advirtió que la respuesta estatal incluyó detenciones arbitrarias, operativos policiales, amenazas y abusos contra personas privadas de libertad.

A cinco años del 11J, la organización alerta sobre una represión sostenida que golpea a presos políticos, periodistas y manifestantes.

Un pueblo que no aguanta más volvió a salir a las calles en La Habana entre cacerolazos, basura incendiada y denuncias de policías lanzando botellas de vidrio.

Según el Observatorio Cubano de Conflictos, en junio se reportaron 107 manifestaciones presenciales en la Isla, impulsadas principalmente por los apagones y la escasez de alimento.
