MIAMI, Estados Unidos ― La Unión Europea criticó este martes ante la Asamblea General de la ONU el embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra el régimen cubano, pero advirtió al régimen de La Habana que debe abstenerse de apoyar la agresión rusa contra Ucrania e impedir que ciudadanos cubanos se sumen a las fuerzas militares de Moscú.
Durante el debate “Necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba”, el jefe de la Delegación de la Unión Europea ante Naciones Unidas, Stavros Lambrinidis, aseguró que el bloque de los 27 reconocía “el impacto humanitario adverso” que el embargo tenía “sobre el pueblo (…) en un momento en que los cubanos enfrentan condiciones cada vez más graves”.
No obstante, el funcionario combinó la crítica directa a las sanciones estadounidenses con un emplazamiento político a La Habana. “La grave situación del pueblo cubano no se debe únicamente al embargo. Se necesitan urgentemente reformas políticas y económicas significativas por parte de las autoridades cubanas”, afirmó.
Lambrinidis precisó que esas reformas deben incluir “el pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano y la liberación de todas las personas que han sido detenidas arbitrariamente”. También instó a las autoridades cubanas a realizar “avances concretos hacia la apertura de espacios para un diálogo constructivo e inclusivo con la sociedad civil”.
Uno de los puntos más duros de la intervención europea fue la alusión a la guerra en Ucrania. “Al tiempo que reafirmamos la importancia de respetar el derecho internacional en todos los contextos, lamentamos profundamente que la posición de Cuba sobre la guerra ilegal de agresión de Rusia contra Ucrania no haya sido coherente con los principios de la Carta de Naciones Unidas”, sostuvo Lambrinidis.
El representante europeo vinculó esa crítica con el voto cubano contra una resolución del 24 de febrero sobre el apoyo a un alto el fuego y una paz duradera en Ucrania. “En este contexto, la Unión Europea urge a Cuba a abstenerse de prestar cualquier apoyo a la agresión de Rusia y a adoptar todas las medidas necesarias y eficaces para impedir que sus nacionales se unan a las fuerzas militares rusas implicadas en la guerra”, añadió.
El diplomático también reafirmó el “apoyo al diálogo y a una solución diplomática entre Estados Unidos y Cuba, basada en el derecho internacional”.
En otro momento de su intervención, Lambrinidis describió el deterioro de las condiciones de vida en la Isla. “Millones de cubanos enfrentan hoy apagones diarios, escasez de medicinas y alimentos, servicios públicos colapsados y dificultades crecientes para acceder incluso a la atención sanitaria más básica. Los hospitales luchan por funcionar. Las familias pasan horas buscando combustible, transporte o productos esenciales”, afirmó.
No obstante, el representante europeo insistió en que la asistencia exterior no resolverá por sí sola la crisis cubana. “El apoyo humanitario por sí solo no resolverá la crisis de Cuba. Decisiones soberanas importantes ya no pueden seguir aplazándose”, concluyó.
El debate fue solicitado por La Habana y objetado por Washington, que sostuvo que el debate no abordaba la situación de los presos políticos cubanos y acusó al régimen de evadir responsabilidades internas.
La Asamblea General debate de forma recurrente el embargo estadounidense contra el régimen cubano y suele aprobar resoluciones que reclaman su levantamiento, aunque esos textos no tienen carácter vinculante. En la votación más reciente, celebrada el 29 de octubre de 2025, la resolución fue aprobada por 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, un resultado menos favorable a La Habana que en años anteriores.










