MIAMI, Estados Unidos ― El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, exigió al régimen cubano reformas económicas y políticas inmediatas, la liberación de presos políticos y el fin de lo que calificó como una estrategia de La Habana para responsabilizar a Washington por la crisis que atraviesa la Isla, durante una sesión informativa de Estados miembros sobre la situación humanitaria en Cuba.
“Estamos pidiendo cosas muy sencillas: abran la economía, liberen a los presos políticos, dejen de tratar a los ciudadanos privados como una amenaza y dejen de culpar a Estados Unidos de la miseria generada por La Habana y sus políticas fallidas”, declaró Waltz.
En una serie de publicaciones en X, el representante estadounidense elevó el tono contra el régimen cubano y vinculó la crisis de electricidad, alimentos, medicinas y combustible con la gestión interna de La Habana. “Me presenté hoy para instar al régimen cubano: cambien de rumbo. Devuelvan la luz a su pueblo. Han escuchado el clamor de su pueblo. ¡Respóndanle!”, escribió Waltz.
En otro mensaje, el embajador cuestionó los recursos de la cúpula gobernante en medio del deterioro de las condiciones de vida de los cubanos: “Si no hay dinero en Cuba para combustible ni comida ni medicinas, ¿cómo hay combustible para el avión familiar privado de los Castro? ¿Cómo puede el presidente cubano pagar sus corbatas Hermes y bolígrafos Montblanc? ¿Cómo mantienen los Castro sus 17 viviendas?”.
Waltz también rechazó la tesis del “bloqueo” como explicación de la crisis humanitaria y energética en la Ila. “Si hay un embargo o bloqueo contra Cuba, ¿cómo llegó ayuda humanitaria de muchos países a Cuba apenas en los últimos meses? No hay un anillo de buques de guerra de la Marina estadounidense bloqueando la entrada de ayuda a Cuba. Es mentira. De hecho, Estados Unidos ha enviado más de 10 millones de dólares en ayuda a Cuba solo este año”, sostuvo.
El diplomático cerró otro de sus mensajes con una apelación directa a los Estados miembros y a la comunidad internacional: “Apoyen al pueblo cubano. NO apoyen al régimen comunista que ha destruido ese país. No se pueden hacer ambas cosas. Ahora es el momento de elegir”.
Durante la sesión, Waltz afirmó que Washington mantiene su compromiso de canalizar asistencia humanitaria directamente hacia la población cubana y no a través del Gobierno de la Isla. “Hoy hablé sobre el compromiso de Estados Unidos de brindar ayuda humanitaria directa al pueblo cubano, al tiempo que exige responsabilidades al corrupto régimen comunista de La Habana por sus fracasos económicos, abusos contra los derechos humanos y por ser una amenaza para la seguridad internacional”, dijo.
Waltz participó en una reunión informativa sobre Cuba en la que también estuvieron Edem Wosornu, directora de la División de Respuesta a Crisis de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, y Francisco Pichón, coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba.
En esa sesión, funcionarios de la ONU advirtieron sobre el deterioro acelerado de servicios básicos en Cuba. Pichón describió la crisis energética como “una emergencia humanitaria creciente que afecta a millones de personas todos los días”, y dijo que unos 2,7 millones de cubanos enfrentan problemas de acceso al agua, que el sistema nacional de acueducto funciona al 37% con el combustible disponible, que solo alrededor del 30% de los medicamentos esenciales está disponible y que unas 100.000 personas esperan cirugías, incluidos 12.000 niños.
El coordinador residente de la ONU también indicó que el plan de acción humanitaria para Cuba requiere 94,1 millones de dólares y busca asistir a 2,2 millones de personas, pero solo contaba con cerca del 33% de los fondos necesarios, unos 31 millones de dólares, por lo que quedaba una brecha aproximada de 60 millones. Pichón señaló que el principal obstáculo sigue siendo el acceso a combustible humanitario y que 2.900 toneladas métricas de alimentos estaban demoradas para llegar a Cuba.
El representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, respondió responsabilizando a Washington por la situación de la Isla. “La compleja situación humanitaria que enfrenta Cuba hoy tiene una causa directa: la inhumana política de castigo colectivo impuesta por Estados Unidos contra mi país”, afirmó Soberón. El diplomático cubano añadió que “la mejor asistencia que el Gobierno de Estados Unidos podría proporcionar al noble pueblo cubano en este momento o en cualquier otro es desescalar las medidas de bloqueo energético, económico, comercial y financiero”.
Waltz, en cambio, sostuvo que la falta de electricidad, combustible y alimentos no se debe al embargo ni a un supuesto bloqueo petrolero, sino a “la economía comunista fallida”, la “incompetencia” y la “corrupción” del régimen.









