MADRID, España.- Congresistas estadounidenses, organizaciones internacionales de derechos humanos, activistas y allegados al artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara exigieron al régimen cubano una fe de vida y la libertad inmediata del preso político, luego de que fuera sacado de la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en Artemisa, este 7 de julio, sin que se conozca su paradero.
Otero Alcántara fue retirado del penal, bajo fuerte operativo policial, apenas dos días antes de la fecha en que debía extinguir su condena de cinco años. Desde entonces, familiares y amistades han denunciado que no han recibido información sobre dónde se encuentra ni en qué condiciones permanece.
Desde Washington, el congresista republicano Carlos Giménez pidió una prueba de vida del artista y su excarcelación. “¡Desde el Congreso de Estados Unidos, exigimos fe de vida del preso político Luis Manuel Otero Alcántara y su libertad inmediata!”, escribió en X.
También el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart expresó preocupación por la situación del líder del Movimiento San Isidro. “Varios informes indican que el artista, preso político y héroe prodemocracia Luis Manuel Otero Alcántara habría sido excarcelado, pero me preocupa que su estado de salud y su paradero sigan siendo desconocidos”, señaló.
Díaz-Balart advirtió además que el régimen cubano debe responder por el encarcelamiento de Otero Alcántara, por las condiciones en que lo mantuvo recluido y por cualquier daño adicional que pueda sufrir bajo custodia estatal.
Amnistía Internacional también se sumó a las exigencias y dirigió un mensaje directo al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel: “¿Dónde está Luis Manuel Otero Alcántara?”.
“Luis Manuel, artista afrocubano y preso de conciencia, nunca debió estar encarcelado por expresarse, crear arte y ejercer pacíficamente sus derechos”, señaló Amnistía Internacional. La ONG exigió además su “liberación inmediata e incondicional, sin vigilancia, sin exilio forzado, sin nuevas acusaciones fabricadas”.
La organización Freedom House también manifestó alarma por la falta de información sobre el artista y reclamó que las autoridades cubanas divulguen de inmediato dónde se encuentra y garanticen su seguridad.
Por su parte, Justicia 11J alertó que Otero Alcántara fue sacado de la prisión el 7 de julio, a pocas horas de la fecha prevista para el cumplimiento íntegro de su sanción, sin que sus familiares recibieran una explicación oficial sobre el traslado.
El caso ha generado preocupación porque el traslado del artista del penal no ha sido acompañado por una excarcelación pública ni por una comunicación a su familia. Activistas cercanos al preso político han advertido que no puede hablarse de libertad mientras permanezca bajo control de la Seguridad del Estado y sin comunicación con sus allegados.
Luis Manuel Otero en desaparición forzada
Tras conocerse este suceso, el Centro de Asesoría Legal Cubalex denunció que Otero Alcántara se encuentra en «desaparición forzada». “Esta situación constituye una desaparición forzada”, afirmó Cubalex, al advertir que la incomunicación deja a la persona en una condición de especial vulnerabilidad, sin contacto con sus familiares ni acceso efectivo a representación legal.
La organización también alertó sobre los riesgos que enfrentan las personas sometidas a este tipo de prácticas. Según Cubalex, en detenciones similares las víctimas pueden ser expuestas a interrogatorios, malos tratos, torturas o grabaciones bajo coacción que luego podrían utilizarse para campañas difamatorias o incluso para fabricar nuevas acusaciones.
Cubalex recordó que Otero Alcántara accedió al exilio tras años de prisión y sucesivas amenazas, incluidas amenazas de muerte. La presunta intención de las autoridades, según la organización, sería mantenerlo aislado mientras el Gobierno de Estados Unidos decide sobre una solicitud de parole humanitario, lo que podría prolongar su retención incluso después de este 9 de julio, fecha prevista para el fin de su condena.
Otero Alcántara, fundador del Movimiento San Isidro, fue detenido el 11 de julio de 2021, cuando intentaba sumarse a las protestas antigubernamentales de ese día. En junio de 2022 fue condenado a cinco años de prisión por los delitos de ultraje a los símbolos patrios, desacato y desórdenes públicos, en un proceso denunciado por organizaciones de derechos humanos como represalia por su activismo y su obra contestataria.









