MIAMI, Estados Unidos ― La activista cubana Rosa María Payá pidió a legisladores italianos que impulsen en la Unión Europea la suspensión de fondos asociados al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con La Habana, la aplicación de sanciones contra jerarcas del régimen y el reconocimiento de una hoja de ruta opositora para una transición democrática en la Isla, durante una intervención ante una comisión de la Cámara de Diputados de Italia.
“Creemos que Italia puede actuar para frenar el flujo de fondos que a través del Acuerdo de Diálogo Político financia a la dictadura con dinero de ciudadanos europeos”, afirmó Payá, quien solicitó además que Roma apoye la activación del régimen global de sanciones de la Unión Europea contra Miguel Díaz-Canel, el ministro del Interior cubano, la familia Castro y mandos militares cubanos señalados por violaciones de derechos humanos.
El pasado 18 de junio, el Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre la represión política y la situación humanitaria en Cuba, en la que pidió la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos, instó a aplicar sanciones europeas contra responsables de la represión —incluido Díaz-Canel y la cúpula de GAESA— y reclamó suspender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación si no había pasos claros hacia una transición democrática.
Payá presentó la crisis cubana como resultado de un problema político estructural y no solo económico. “La solución no está en medidas económicas gatopardistas anunciadas por los dictadores y por sus nietos, sino en una profunda transformación política”, dijo ante los legisladores italianos.
En su intervención, la opositora describió un escenario marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos, agua potable y medicamentos, represión política y aumento de la protesta social.
Payá citó también la proyección de la CEPAL de una contracción de 6,5% del PIB cubano en 2026 y afirmó que en Cuba hay “más de 1.200 presos políticos”. También denunció encarcelamientos de opositores, artistas, activistas y manifestantes pacíficos.
Otro eje de su intervención fue el alineamiento del régimen cubano con Rusia. Payá sostuvo que, desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, La Habana ha actuado como aliado de Moscú y denunció el reclutamiento de cubanos para combatir en el frente.
El Parlamento Europeo también criticó en junio el apoyo material del régimen cubano a la guerra rusa, incluido el reclutamiento de ciudadanos cubanos, así como la profundización de la cooperación militar con Moscú.
Payá pidió a Italia reconocer el llamado “Acuerdo de Liberación”, una plataforma impulsada por fuerzas opositoras cubanas como hoja de ruta para una transición. “El Acuerdo de Liberación no es un conjunto de peticiones; es el acuerdo que articula las fuerzas democráticas cubanas para liderar la transición a la democracia, una vez que el poder totalitario se fracture en la Isla, evitando el caos y proveyendo una vía ordenada para transitar hacia la democracia”, afirmó.
Según la organización Pasos de Cambio, el plan contempla fases de liberación, estabilización, reconstrucción y democratización.
“No vengo a esta Comisión exclusivamente a describir la tragedia, sino a proponer acciones concretas para que Italia se ponga del lado de la libertad de Cuba y de la seguridad de Europa”, señaló Payá, al pedir que el Parlamento italiano siga el camino del Parlamento Europeo, el Congreso de los Diputados de España y la Legislatura de Florida en el reconocimiento de esa hoja de ruta opositora.
La comparecencia incluyó preguntas de legisladores italianos. Uno de ellos reclamó “datos precisos, exactos” sobre los fondos europeos destinados a Cuba, su monto, sus beneficiarios reales y si terminan alimentando estructuras del régimen. Otros participantes expresaron preocupación por el impacto de las sanciones estadounidenses y del embargo sobre la población cubana, y preguntaron a Payá por el efecto de las restricciones energéticas y de combustible en la vida diaria en la Isla.










