
Robo de combustible y teneduría de libros: el régimen se inventa delitos
Manuel Marrero ha realizado un llamamiento público para «elevar el combate contra los delitos».

Manuel Marrero ha realizado un llamamiento público para «elevar el combate contra los delitos».

Con tantos problemas que uno tiene, a los segurosos los prefiero cuando vienen en modo de malos.

Para predisponer favorablemente a las masas durante la recogida de firmas, La Habana lleva más de una semana sin apagones, o con interrupciones breves.

Cuba podría no estar a las puertas de una invasión directa, pero sí al borde de una operación militar limitada en medio de las actuales tensiones con Estados Unidos.

Todavía persiste en muchos el miedo a “señalarse”. Es precisamente ese miedo —más que la complicidad o la ignorancia— lo que mueve a la mayoría de los que dicen “sí” cuando en realidad piensan “no”.

Ni siquiera pueden ponerse de acuerdo a la hora de mentir. Y como mienten todo el tiempo, se trataría de un desacuerdo a perpetuidad.

Mi vecina despierta muchos desprecios porque tiene FE, que es lo mismo que tener familia en el extranjero…

¿Pueden ustedes imaginar cómo reaccionaría una multitud hambrienta y hacinada que ha sido encerrada en un estadio o una granja de trabajo forzado solamente por sospechas?

Los actos y declaraciones del régimen de La Habana reflejan la actual situación catastrófica del país.

La violencia que se multiplica asolando barrios, vaciando la existencia de los cubanos de cualquier impulso que no sea autopreservarse, desmarcarse, sobrevivir, es alentada desde un poder enfermo que también busca sobrevivir a toda costa

Manuel Marrero ha realizado un llamamiento público para «elevar el combate contra los delitos».

Con tantos problemas que uno tiene, a los segurosos los prefiero cuando vienen en modo de malos.

Para predisponer favorablemente a las masas durante la recogida de firmas, La Habana lleva más de una semana sin apagones, o con interrupciones breves.

Cuba podría no estar a las puertas de una invasión directa, pero sí al borde de una operación militar limitada en medio de las actuales tensiones con Estados Unidos.

Todavía persiste en muchos el miedo a “señalarse”. Es precisamente ese miedo —más que la complicidad o la ignorancia— lo que mueve a la mayoría de los que dicen “sí” cuando en realidad piensan “no”.

Ni siquiera pueden ponerse de acuerdo a la hora de mentir. Y como mienten todo el tiempo, se trataría de un desacuerdo a perpetuidad.

Mi vecina despierta muchos desprecios porque tiene FE, que es lo mismo que tener familia en el extranjero…

¿Pueden ustedes imaginar cómo reaccionaría una multitud hambrienta y hacinada que ha sido encerrada en un estadio o una granja de trabajo forzado solamente por sospechas?

Los actos y declaraciones del régimen de La Habana reflejan la actual situación catastrófica del país.

La violencia que se multiplica asolando barrios, vaciando la existencia de los cubanos de cualquier impulso que no sea autopreservarse, desmarcarse, sobrevivir, es alentada desde un poder enfermo que también busca sobrevivir a toda costa
