MIAMI, Estados Unidos ― La investigadora cubana Elizabeth González Aznar acusó a la Empresa Eléctrica de La Habana de emitir partes falsos sobre los apagones de la capital, en una carta abierta dirigida al gobernante Miguel Díaz-Canel que publicó el martes en su perfil de Facebook.
“La Empresa Eléctrica de La Habana da partes falsos de circuitos que según ellos están apagados por déficit y en realidad llevan prendidos hasta 10 horas y el pueblo lo está viendo, lo quiere denunciar pero no hay dónde”, escribió.
La denuncia interpela directamente a Díaz-Canel por su discurso pronunciado al clausurar el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) el 27 de junio. En esa ocasión, el gobernante cubano ratificó que las autoridades de la Isla no se propondrían “jamás (…) la restauración del capitalismo en Cuba” y que no renunciarían “nunca a la aspiración mayoritaria de construcción socialista”. “Tenemos la responsabilidad de cuidar todos los pasos que demos, de manera que no se incrementen las desigualdades”, dijo en el mismo discurso, y describió el proyecto como uno destinado a “generar riqueza y distribuirla con la mayor justicia social que se pueda lograr”.
Poco más de dos meses después, González Aznar responde que la realidad desmiente el enunciado. “Usted [Díaz-Canel] habla de socialismo irrevocable en Cuba, pero nunca antes este país tuvo tantas diferencias sociales, tantas desigualdades económicas, es lo más parecido a las clases sociales del capitalismo”, escribió quien se define como “una cubana revolucionaria, pero no de las de ahora, de las de antes, que son realmente muy distintas”.
Junto al texto adjuntó dos imágenes: la captura del titular con que Diario Las Américas reseñó aquel discurso el 28 de junio y una infografía divulgativa titulada “Características del socialismo”, con el sello de un sitio comercial de recursos didácticos, que usa como vara de medir.
Para González Aznar, el argumento central es que la distribución de la electricidad, y no el discurso, es lo que vale para comprobar si un sistema es socialista. “Vemos entonces cómo nos dividen al pueblo, primero en bloques, ahora en circuitos. Unos [los] apagan por más de 24 horas y otros que no apagan nunca”, escribió.
Sobre los circuitos exentos añadió: “Ni sabemos cuáles son porque no lo informan con claridad como hicieron con los que apagan, ni tampoco sabemos el por qué son priorizados”. Luego concluyó: “Mientras unos viven con electricidad 24×24, otros sobreviven sin electricidad por más de 24 horas y eso no es justicia social, beneficia a unos sobre otros”.
La desigualdad, sostuvo, también opera dentro del grupo que sí sufre cortes: “A unos le ponen la electricidad hasta ocho horas y a otros solo dos y a veces ni eso porque sufren de disparos automáticos por inestabilidad y la solución de la Empresa Eléctrica es desconectarlos y empatan un déficit con otro”.
El cambio de bloques a circuitos que la internauta describe lo anunció la Empresa Eléctrica de La Habana en una nota difundida el 10 de julio, en la que atribuyó la decisión a “las emergencias que impuso la reciente caída del Sistema Electroenergético Nacional” y aseguró que el método permitiría seguir “de manera instantánea el comportamiento del servicio en cuanto al apagón, las averías y los mantenimientos”. La nota terminaba con una promesa concreta: “En nuestras plataformas digitales podrá encontrar de forma organizada y clara toda la información sobre sus circuitos”.
El anuncio generó un rechazo inmediato entre los usuarios, que reclamaron que la empresa no publicó la relación de circuitos, ningún método para que un vecino identifique el suyo ni información alguna sobre cuáles quedaban priorizados o exentos.
La queja por partes que no se corresponden con la realidad tampoco es aislada. Vecinos del circuito A465 de Lawton, en Diez de Octubre, denunciaron el 30 de agosto que su circuito aparecía omitido de los partes oficiales de la empresa, después de casi 48 horas sin servicio y de un restablecimiento que duró tres horas.
González Aznar publicó su carta en la peor semana del año para el servicio. La Unión Eléctrica (UNE) pronosticó para el pico nocturno de este miércoles una disponibilidad de 990 megavatios (MW) y una afectación que podría alcanzar los 2.290 MW. El martes, el día en que ella escribió, el servicio estuvo afectado por déficit de capacidad durante las 24 horas, con un máximo de 2.292 MW a las 9:20 p.m.
La objeción sobre los circuitos priorizados apareció ese mismo día en el espacio de comentarios de la propia Empresa Eléctrica. Bajo el parte de la UNE en Cubadebate, una lectora que firmó como Ester y situó su queja en Trinidad preguntó: “Si ya se terminó oficialmente el verano, ¿hasta cuándo piensan seguir priorizando con electricidad a los circuitos de la playa?”. Sostuvo que desde el 1 de junio unos circuitos soportaron más horas de apagón “para que los vacacionistas con recursos pudieran disfrutar en la playa (sobre todo en villas de recreo estatales)” y que sus reclamos no fueron atendidos.
La publicación acumulaba este miércoles 132 reacciones y 20 comentarios. La internauta Zaida Hernández rechazó de plano la explicación que el propio Díaz-Canel dio en el Congreso de la CTC: “No hablen de bloqueo, llevamos 60 años y más con él”. Idania Castillo Fabars respondió al llamado oficial a resistir: “Ellos nos piden resistencia cuando es inhumano lo que se está viviendo, esto no es vivir y nos afecta física y mentalmente, es demasiado el agotamiento diario que se vive”. Y Dody Paz cuestionó a la autora desde el extremo contrario, por seguir reivindicándose revolucionaria: “Lamentablemente no quieres separarte de la Revolución y es esa misma Revolución la que mantiene a millones de cubanos divididos, la que ha causado una hambruna y una polarización inmensa en el pueblo cubano, no se puede estar con Dios y con el Diablo”.
La carta de este martes no es la primera que González Aznar dirige al actual gobernante cubano. El 28 de agosto le reclamó públicamente que siguiera concediendo entrevistas a la prensa extranjera sin resolver la crisis alimentaria y los apagones, con la pregunta “¿Dónde está la autocrítica del revolucionario?”. El 11 de agosto había cuestionado su llamado a “la resistencia”.
La cubana es hija de Raúl González Hernández, el investigador titular y doctor en ciencias que creó el Trofin, un suplemento nutricional registrado en los años 90 para tratar anemias y convalecencias, y que sobrevive vendiendo café en un carrito improvisado en La Habana porque su pensión no le alcanza. Ella misma expuso esa situación en redes sociales. También investigadora, había dejado su plaza en el Instituto Finlay y no logró reincorporarse a otros centros de BioCubaFarma.










