LIMA, Perú — Estados Unidos anunció este miércoles el despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz en el Caribe, en un movimiento que coincide con el endurecimiento de la política de Washington hacia el régimen cubano y recientes acciones judiciales contra el exgobernante Raúl Castro.
El Comando Sur de Estados Unidos informó en redes sociales la llegada de la formación naval encabezada por el USS Nimitz, acompañada por el destructor lanzamisiles USS Gridley y el buque de aprovisionamiento USNS Patuxent.
“El portaaviones USS Nimitz, la Escuadrilla Aérea del Portaviones 17 embarcada, el USS Gridley y el USNS Patuxent son el epítome de la preparación y la presencia, el alcance y la letalidad sin igual, y la ventaja estratégica”, señaló el mando militar en su publicación, replicada posteriormente por la Embajada de Estados Unidos en La Habana.
El Comando Sur añadió que el Nimitz “ha demostrado su destreza en combate en todo el mundo, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el estrecho de Taiwán hasta el golfo Pérsico”.
La llegada del grupo naval ocurre en un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana, marcado esta semana por el anuncio del Departamento de Justicia sobre la acusación formal contra Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate, incidente en el que murieron tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente legal.
El USS Nimitz participa actualmente en el ejercicio multinacional Southern Seas 2026, organizado por la Cuarta Flota de Estados Unidos, que contempla maniobras conjuntas y operaciones marítimas con fuerzas navales de América Latina y el Caribe.
El despliegue se produce además después de recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien a inicios de mayo afirmó que podría “tomar el control” de Cuba “casi de inmediato” durante una cena privada en Florida.
En ese mismo discurso, el mandatario aseguró que, tras concluir el “trabajo” en Irán, podría ordenar el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln al Caribe y colocarlo “a unos 100 metros de la costa” cubana, desde donde el régimen de la Isla respondería con un “muchas gracias, nos rendimos”.
Las declaraciones de Trump se han visto acompañadas por nuevas medidas de presión económica. El pasado 1 de mayo, el mandatario firmó una orden ejecutiva que amplía el alcance de las sanciones contra el régimen cubano, autorizando acciones contra personas, entidades, afiliados y bancos extranjeros vinculados al aparato de seguridad del Estado o a casos de corrupción y violaciones graves de derechos humanos.
El decreto permite bloquear bienes bajo jurisdicción estadounidense, restringir transacciones y limitar la entrada a Estados Unidos de los sancionados, además de contemplar medidas contra actores extranjeros que operen en sectores considerados estratégicos de la economía cubana.










