El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) admitió un repunte epidemiológico simultáneo en el país marcado por un aumento en las infecciones respiratorias agudas, diarreas, hepatitis y enfermedades transmitidas por mosquitos (arbovirosis).
Un reporte del diario oficial Granma recoge declaraciones de la viceministra del sector, Carilda Peña García, quien, al abordar el cuadro sanitario, argumentó que se trata de dolencias “endémicas” y “estacionales”.
Durante su intervención, la viceministra confirmó la presencia activa de diversas patologías a lo largo de la Isla. “Circulan en el país los coronavirus endémicos y el SARS-CoV-2”, precisó Peña García, detallando que las cepas identificadas corresponden predominantemente a subvariantes de ómicron, aunque descartó “un nivel de gravedad que haga pensar en una situación similar a la de la pandemia”.
Respecto al chikungunya, la funcionaria desestimó que exista un incremento desmedido “como se ha especulado en redes sociales” y aseveró que los brotes actuales se focalizan en zonas que no resultaron gravemente afectadas durante la oleada anterior.
“Los casos se concentran fundamentalmente en territorios donde la incidencia de la enfermedad fue menor durante el periodo anterior. Quienes enfermaron entonces presentan menor susceptibilidad, mientras que en esas poblaciones pueden registrarse actualmente casos esporádicos”, argumentó la viceministra.
En Santiago de Cuba, autoridades sanitarias locales confirmaron que la provincia mantiene transmisión activa de dengue en tres municipios clave: la cabecera provincial, Palma Soriano y Contramaestre, mientras se mantiene bajo estricta vigilancia epidemiológica al territorio de Segundo Frente.
La directora del Centro Provincial de Higiene, la doctora Yaimara Gutiérrez de la Cruz, explicó que desde la segunda quincena de junio (semana epidemiológica 29) se registró un alza sostenida en los reportes de síndromes febriles inespecíficos y casos sospechosos de dengue, concentrados principalmente en la población mayor de 18 años.
Aunque hasta la semana 36 no se notificaban pacientes en estado crítico, previamente se registró al menos un enfermo grave ingresado en el Hospital Militar, procedente del área de salud Josué País.
Gutiérrez de la Cruz aclaró que el dengue es la única arbovirosis con circulación confirmada actualmente en esa provincia oriental —sin reportes de chikungunya desde principios de año ni de zika desde 2016— e instó a la población a acudir de inmediato a los centros médicos ante la aparición de fiebres.
Asimismo, la especialista advirtió sobre la necesidad de identificar a tiempo los signos de alarma del dengue, entre los que citó dolor abdominal persistente, vómitos abundantes, diarreas profusas, sudoración intensa y pérdida del conocimiento.
El antecedente de finales de 2025, cuando la administración estatal demoró meses en admitir el impacto real de un brote de dengue y chikungunya que dejó decenas de miles de perjudicados, aviva recelos sobre la veracidad del escenario epidemiológico.
Esta falta de transparencia contrasta con las estadísticas del Global Dengue Observatory (GDO), coordinado por la London School of Hygiene & Tropical Medicine, que cifran en 7.133 los diagnósticos acumulados de dengue en la Isla durante 2026, una marca muy superior a los promedios históricos para esta etapa. El propio observatorio internacional alerta sobre una fuerte aceleración de los contagios al cierre del verano: solo en agosto se confirmaron 3.214 infecciones, lo que supuso un alza del 32 % respecto a los 2.173 casos notificados en julio.










