LIMA, Perú — El Gobierno cubano anunció una drástica reducción de los servicios de transporte interprovincial y suspendió temporalmente la venta de nuevos boletos a través de la aplicación Viajando y las agencias de reservación, en medio de las crecientes dificultades para garantizar combustible al sector.
La medida, comunicada por el Ministerio de Transporte (Mitrans) y difundida desde medios oficiales, atribuyó los ajustes a las afectaciones derivadas del endurecimiento de las sanciones estadounidenses y su impacto sobre el abastecimiento energético del país.
Según la entidad, la suspensión de las reservaciones busca proteger a los pasajeros que adquirieron sus boletos antes del 17 de junio y reorganizar las capacidades disponibles ante la reducción de operaciones.
Entre los cambios más significativos figura la disminución de las frecuencias de Ómnibus Nacionales. A partir de ahora, las rutas entre La Habana y las capitales provinciales operarán únicamente tres veces por semana, mientras que destinos como Manzanillo, Baracoa y Moa tendrán una sola salida semanal.
El sistema ferroviario también sufrirá importantes restricciones. Los trenes nacionales con destino a Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo circularán con una frecuencia de una salida cada 16 días, una de las reducciones más severas registradas en los últimos años.
En el transporte marítimo, el enlace entre Batabanó y la Isla de la Juventud mantendrá dos viajes semanales, programados para los martes y sábados.
Mitrans indicó que se preservarán algunos servicios considerados prioritarios, entre ellos el programa Medibús para pacientes que requieren atención médica especializada y los enlaces intermodales entre ómnibus y ferrocarril hacia localidades como Baracoa, Niquero y Pilón.
La cartera también informó que las capacidades disponibles serán destinadas preferentemente a viajes considerados impostergables. Entre ellos figuran traslados por motivos de salud, fallecimiento de familiares cercanos, necesidades institucionales vinculadas a sectores estratégicos como la educación y la salud pública, así como el retorno de ciudadanos a sus territorios de residencia.
«Todas las capacidades se asignarán en primer lugar a esas causas y luego a otras necesidades de traslado», señaló el organismo.
Para los viajes posteriores al 18 de junio, las autoridades habilitarán oficinas municipales donde los ciudadanos podrán solicitar plazas en los servicios que continúen operando.
El ministerio precisó además que las restricciones no afectan la movilidad mediante vehículos particulares, servicios privados, mipymes dedicadas al transporte o medios arrendados.
Mientras tanto, los vuelos nacionales mantendrán sus itinerarios y frecuencias habituales, convirtiéndose en una de las pocas modalidades de transporte que no experimentarán cambios inmediatos.
La crisis de transporte se suma a los apagones prolongados, la escasez de alimentos y el deterioro de los servicios públicos que afectan a Cuba desde hace meses, agravando las dificultades de movilidad y abastecimiento para millones de ciudadanos.










