LIMA, Perú — Nuevas protestas contra los apagones se registraron durante la noche del miércoles en varias localidades de Cuba, donde vecinos salieron a las calles para exigir el restablecimiento del servicio eléctrico y denunciar el deterioro de las condiciones de vida en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la Isla.
En La Habana, residentes del reparto Siboney, en el municipio de San Miguel del Padrón, bloquearon una vía pública durante una manifestación que se desarrolló pese a la amplia presencia policial desplegada en distintos puntos de la capital para prevenir posibles estallidos sociales.
Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de vecinos concentrados en la calle mientras expresaban su malestar por los prolongados cortes de electricidad.
Reportes ciudadanos también señalaron acciones similares en el municipio de La Lisa. En un video publicado por la creadora de contenido conocida como Azúcar Cuba, denunció las dificultades cotidianas que enfrentan las familias cubanas mientras al fondo se escuchaban fuertes cacerolazos provenientes de su barrio.
“33 horas sin electricidad (…) Ya mira como está mi barrio. Aquí hay niños chiquitos, viejo encamados, hay personas que no tienen ni tan siquiera ni una lámpara para alumbrarse. Ya esto se pasa de castaño oscuro”, criticó.
Por su parte, la periodista independiente Camila Acosta compartió imágenes de otra protesta vecinal en el barrio de Buena Vista, en el municipio Playa, donde los residentes también recurrieron al sonido de ollas y calderos para expresar su rechazo a los apagones.
Las manifestaciones más numerosas se reportaron en Santiago de Cuba. Según informó el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, durante la noche se produjeron cacerolazos simultáneos en varios repartos de la ciudad oriental.
Las grabaciones difundidas en redes sociales muestran a decenas de personas coreando consignas contra el Gobierno y reclamando mejoras en sus condiciones de vida. Entre los gritos más repetidos se escucharon «¡Abajo la dictadura!» y «¡Corriente y comida!», en referencia a la escasez de electricidad y alimentos que afecta a amplios sectores de la población.
Las nuevas protestas ocurren en un contexto marcado por el agravamiento de la crisis energética nacional. En las últimas semanas, amplias zonas del país han enfrentado extensos cortes eléctricos debido a averías en centrales termoeléctricas, falta de combustible y limitaciones en la generación.
El incremento de las interrupciones del servicio ha coincidido con un deterioro general de la situación económica, caracterizada por la escasez de productos básicos, inflación y crecientes dificultades para acceder a servicios esenciales. Las protestas antigubernamentales contra el régimen cubano también han sido frecuentes.










