MADRID, España.- El exilio cubano conmemoró este miércoles en la Ermita de la Caridad, en Miami, el decimocuarto aniversario de la muerte del líder opositor Oswaldo Payá Sardiñas y del joven activista Harold Cepero, ambos integrantes del Movimiento Cristiano Liberación (MCL).
La jornada incluyó una vigilia y una misa de acción de gracias, celebrada a las 8:00 de la noche, para recordar las vidas y el legado de los opositores, fallecidos el 22 de julio de 2012 en circunstancias que sus familiares y organizaciones de derechos humanos atribuyen a la responsabilidad del Estado cubano.
Familiares, amigos, activistas y miembros de la comunidad cubana en el sur de Florida participaron en la ceremonia religiosa. Durante el encuentro, Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, se abrazó con el artista y opositor Luis Manuel Otero Alcántara, quien llegó recientemente a Miami después de ser forzado al exilio.
Payá, actual comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó que, pese al dolor de la fecha, el propósito de la ceremonia era celebrar las vidas de su padre y de Cepero.
“Es un día triste para nosotros. Al mismo tiempo, es un día en que venimos a conmemorar las vidas, y no el atentado, no el asesinato; a conmemorar las vidas de Harold, con su familia, y de mi papá, con nuestra familia también”, expresó desde la Ermita de la Caridad.
La activista destacó que al homenaje acudieron personas que conocieron a ambos opositores y otros cubanos que se identifican con sus ideas.
“Hay tantos amigos y tantos cubanos que no los conocieron, pero que también se sienten parte de su legado, un legado que hoy está muy vigente”, señaló.
Payá relacionó el legado de los dirigentes del MCL con la situación que atraviesa actualmente Cuba, marcada por una profunda crisis económica y social, así como por expresiones de descontento ciudadano.
“Hoy los cubanos están atravesando dentro de la isla probablemente la catástrofe humanitaria más grande que se haya vivido en la historia del comunismo cubano”, afirmó. Agregó que también se viven momentos de movilización cívica, en los que “todas las noches se escuchan las cazuelas de los cubanos exigiendo un cambio”.
La hija del fundador del Proyecto Varela recordó las dificultades enfrentadas durante los últimos 14 años por las familias y los seguidores de ambos activistas.
“Han sido largos, han sido difíciles. Muchos de nosotros hemos intentado seguir el legado que ambos nos dejaron en un momento como este, de tanto sufrimiento dentro de la isla, pero también de tanta esperanza”, declaró.
Payá aseguró estar convencida de que Cuba se encuentra “en el umbral del cambio” y concluyó su intervención con un mensaje de esperanza sobre el futuro del país.
“Yo tengo fe en que este va a ser el último aniversario que conmemoramos lejos de casa”, expresó.
Oswaldo Payá, fundador del Movimiento Cristiano Liberación y principal impulsor del Proyecto Varela, murió junto a Harold Cepero tras un incidente automovilístico ocurrido cerca de Bayamo, en la provincia de Granma. Desde entonces, sus familiares han exigido que el Gobierno cubano pague por el crimen.









