Comienza en Bejucal y Alquízar la entrega de la ayuda de 100 millones de dólares de EE.UU.

La Embajada de EE.UU. en Cuba indicó que la selección de los beneficiarios se realizó en sus propias comunidades.
Mike Hammer, jefe de la misión de EE.UU. en la Isla, y Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba
Mike Hammer, jefe de la misión de EE.UU. en la Isla, y Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba (Foto: Embajada de EE.UU. en Cuba)

MIAMI, Estados Unidos — La distribución del primer cargamento de ayuda humanitaria enviado por Estados Unidos como parte de un programa de 100 millones de dólares comenzó este miércoles en los municipios de Bejucal y Alquízar, mediante parroquias católicas y directamente a personas vulnerables previamente identificadas en sus comunidades, informó la Embajada del país norteamericano en La Habana.

El jefe de la misión diplomática estadounidense, Mike Hammer, se reunió con Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba, tras la llegada del cargamento el martes a La Habana. Ambos abordaron “la entrega que se está realizando a través de las parroquias directamente a los beneficiarios” y coordinaron próximas visitas a voluntarios de Cáritas y a familias que ya recibieron la asistencia.

La Embajada indicó que la selección de los beneficiarios se realizó en sus propias comunidades, de acuerdo con criterios de vulnerabilidad. La publicación no precisa cuántas familias recibirían los módulos en cada uno de los dos municipios ni durante cuánto tiempo se extenderá esta primera fase de la distribución.

Cáritas Cuba confirmó que el envío llegó el martes al Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana y que contiene paquetes de alimentos y productos de higiene destinados a 700 familias de la Arquidiócesis de La Habana. La organización católica canalizará 60 millones de dólares del paquete total de 100 millones anunciado por la Administración de Donald Trump.

El Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) precisó que la carga estaba compuesta por 700 módulos de alimentos y otros 700 de aseo.

El organismo indicó que La Habana “no se opone a la ayuda, siempre que beneficie al pueblo y no se utilicen sus necesidades para lucrar políticamente”. Agregó que el país “la acepta como un gesto del pueblo estadounidense que sustenta, con sus contribuciones, los fondos públicos que utiliza su gobierno”.

No obstante, el MINCEX también echó mano del discurso habitual de La Habana contra las sanciones estadounidenses y dijo que la asistencia contrastaba “con la realidad que impone el castigo colectivo que aplica el Gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba”, reforzado —añadió— por un “brutal cerco energético impuesto desde los primeros días de este año”.

En la recepción del cargamento participaron el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana; Nodal Martínez; y Ángel Miguel Gutiérrez Valdivia, director diocesano de Cáritas Habana. La entrega en los hogares estará a cargo de voluntarios de las comunidades parroquiales, organizados para desarrollar el proceso “priorizando la transparencia y el trato humano en cada comunidad”, de acuerdo con Cáritas Cuba. El resto de la asistencia será gestionado en fases sucesivas.

El Departamento de Estado presentó el vuelo como el primero realizado bajo el nuevo compromiso de asistencia humanitaria anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio. Los paquetes serán distribuidos por Catholic Relief Services (CRS), en coordinación con la Iglesia católica y Cáritas Cuba, mediante un mecanismo concebido por Washington para evitar que las autoridades de la Isla controlen o desvíen los productos.

La agencia Reuters confirmó que el cargamento incluía alimentos y artículos de higiene para un máximo de 700 familias. El Departamento de Estado sostuvo que la distribución directa por representantes parroquiales permitiría que la ayuda llegara a los cubanos necesitados sin oportunidades de desvío o apropiación por parte del Gobierno.

El programa amplía una operación anterior mediante la cual Estados Unidos destinó nueve millones de dólares en asistencia tras el paso del huracán Melissa. Esa ayuda también fue entregada por instituciones de la Iglesia católica.

El nuevo envío se produce mientras Washington mantiene sanciones contra instituciones militares y de inteligencia cubanas y medidas dirigidas a restringir los suministros de petróleo a la Isla. La Administración Trump sostiene que la asistencia está destinada a la población y no al Gobierno, mientras La Habana responsabiliza a las sanciones estadounidenses por buena parte de los apagones, la escasez y el deterioro económico que afectan al país.

Associated Press señaló que hasta el martes ni el Gobierno cubano ni la prensa estatal habían informado sobre el vuelo. A comienzos de julio, antes de la llegada del cargamento, el canciller Bruno Rodríguez había calificado de “fantasía” los anuncios estadounidenses y argumentado que los 100 millones de dólares equivalían apenas a cinco días de las pérdidas que, según La Habana, ocasionan las sanciones.

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