LA HABANA, Cuba ― El preso político Ediolvy Marín Mora fue trasladado el 27 de agosto desde la Prisión Provincial de Camagüey, Kilo 8, hacia el centro penitenciario Kilo 7, ambos de máximo rigor, según él mismo denunció vía telefónica el sábado 12 de septiembre.
Marín Mora había sido aislado en régimen de castigo desde el 30 de julio, según denunciaron otros reclusos, como represalia por revelar las condiciones de cautiverio a las que se encuentra sometida la población penal en la cárcel camagüeyana.
De acuerdo con el preso político, la situación de los internos en Kilo 7 es aún más crítica, si cabe, que en la Prisión Provincial. Marín Mora se refirió en primer lugar a la plaga de chinches que infestan la instalación, tan numerosas “que no dejan dormir con sus picaduras”.
En su caso particular, acotó, como es alérgico, las picaduras se le infectan y le producen abscesos. Esta condición se ve agravada además por otros factores como el hacinamiento, el calor, la falta de agua para la higiene personal, la insuficiente exposición al sol y la humedad y oscuridad de las celdas.
En cuanto a la alimentación, Marín Mora señaló que las raciones en Kilo 7 son aún más reducidas que las de Kilo 8. El menú de almuerzo y comida consiste en una cantidad “mínima” de arroz, un poco de agua con algunas partículas de hierbas y viandas que llaman “sopa” o “caldo”, y como “proteína” una pasta blanca, en apariencia elaborada a base de harina de trigo. El desayuno, por su parte, está compuesto por un pan “diminuto” y medio vaso de una tisana sin azúcar y todo ello, agregó, frecuentemente en mal estado.
Como consecuencia, apuntó el prisionero político, la casi totalidad de la población penal se encuentra desnutrida, hasta el punto de que, si bien existe una compañía catalogada como “de bajo peso”, estos internos no se diferencian visiblemente del resto.
Ediolvy Marín Mora, de 39 años de edad, es residente del reparto La Gloria, en la ciudad de Nuevitas. Fue arrestado en su domicilio el 6 de septiembre de 2022 como represalia por haber participado en las protestas populares no violentas de los días 18 y 19 de agosto de ese año debido a los constantes apagones. Al momento de su encarcelación, trabajaba como cuentapropista en una concretera particular.
Inicialmente lo mantuvieron prisionero durante 31 días en los calabozos de la Seguridad del Estado del reparto Garrido, en Camagüey. A continuación fue trasladado a la prisión Cerámica Roja, donde permaneció por más de un año en espera de juicio. Finalmente fue condenado a 13 años de privación de libertad por los delitos de sabotaje y sedición. El juicio en su contra fue celebrado los días 16 y 17 de enero del 2024 en el Tribunal Provincial Popular de Camagüey. Fue trasladado hacia la Prisión Provincial el 7 de enero de 2025.








