LA HABANA, Cuba ― El prisionero político Alieski Calderín Acosta fue amenazado de muerte por el director de la Prisión Provincial de Camagüey, Kilo 8, según él mismo denunció vía telefónica el pasado lunes, 4 de mayo.
De acuerdo con el prisionero político, en la mañana de ese día, durante una inspección, el director del centro penitenciario agramontino, mayor Leonardo Suárez Rey, le advirtió que “no le convenía que viniera Donald Trump”, porque lo iba a “eliminar”.
Según continuó relatando el preso político, al ripostarle al militar que eso era un crimen de guerra y que por lo tanto sus acciones tendrían consecuencias, este le contestó que “no sería así, porque esa era la orden que había”.
Al ser consultado al respecto, el abogado Alain Espinosa, del Centro de Información Legal Cubalex, destacó: “El principio de obediencia debida tiene límites, y el principal es que la orden no sea manifiestamente ilegal. Y un acto de este tipo, al ser considerado un crimen de lesa humanidad, o incluso un crimen de guerra, también entra siempre en la categoría de manifiestamente ilegal, y por ende la eximente de obediencia debida no aplica”.
Más adelante, el letrado agregó: “En estos casos ellos [los militares cubanos] tienen la posibilidad moral de elegir no acatar una orden que saben que es a todas luces ilegal e inhumana y la ejecutan porque están de acuerdo con la misma, no por obediencia debida. Entonces sí incurren en responsabilidad penal no solo respecto al ordenamiento legal cubano, sino de manera internacional también”.
Calderín Acosta también enfatizó que se trata de la tercera vez que el uniformado le ha hecho este tipo de amenazas, y agregó que no solo las ha dirigido a él, sino también a otros presos políticos. Por ese motivo, alertó, “tiene que enterarse la comunidad internacional, para que cuando mueran presos políticos sepan que no se ahorcaron ni les dio un infarto, sino que los mataron”.
Alieski Calderín Acosta, de 37 años de edad, es residente del municipio Camagüey. Antes de ser apresado, se ganaba la vida como albañil. Se encuentra en prisión desde el 7 de noviembre del año 2012. Cumple una condena de 20 años de privación de libertad por el presunto delito de sabotaje. Fue acusado de haber arrojado en horas de la madrugada un cóctel Molotov a la tienda recaudadora de divisas TRD El Encanto, ubicada en el bulevar de la ciudad de Camagüey.
Calderín Acosta aparece registrado como preso político en la base de datos de Prisoners Defenders, agrupación internacional de defensa de derechos humanos con sede en Madrid, España. En la actualidad se encuentra recluido en celda de régimen especial.







