
Preso político Ediolvy Marín Mora denuncia su traslado a la prisión camagüeyana Kilo 7
De acuerdo con Marín Mora, la situación de los internos en Kilo 7 es aun más crítica, si cabe, que en la Prisión Provincial.

De acuerdo con Marín Mora, la situación de los internos en Kilo 7 es aun más crítica, si cabe, que en la Prisión Provincial.

Tres presos políticos de la cárcel camagüeyana Kilo 8 fueron amenazados por denunciar la mala alimentación, la falta de medicamentos y demás violaciones de derechos humanos.

Según varios testigos, el llamado «potro de tortura» consiste en una cama Fowler donde los reclusos son esposados de pies y manos, con las extremidades completamente estiradas, durante horas o incluso días.

El preso político Alieski Calderín Acosta dijo que es la tercera vez que recibe amenazas de este tipo.

El joven de 31 años fue diagnosticado con anemia, aun sin someterse a exámenes de laboratorio.

El prisionero político recalcó que “hace mucho que las autoridades pertinentes no cumplen con las normas dietéticas establecidas para la alimentación de las personas privadas de libertad. Como resultado, en los últimos meses esta ha experimentado un acelerado deterioro”.

De acuerdo con el prisionero político, debido al encierro y a las torturas psicológicas sufridas en cautiverio ha comenzado a padecer ansiedad, ataques de pánico y otros trastornos psiquiátricos.

Hay varios reclusos con fiebre alta, dolor en las articulaciones, debilidad y dificultad para caminar, entre otros síntomas.

Solamente en el Destacamento 1 hay 55 internos bajos de peso de un total de 60.

El represor Daniel Primelles ha sido protagonista de numerosos abusos contra reclusos.

De acuerdo con Marín Mora, la situación de los internos en Kilo 7 es aun más crítica, si cabe, que en la Prisión Provincial.

Tres presos políticos de la cárcel camagüeyana Kilo 8 fueron amenazados por denunciar la mala alimentación, la falta de medicamentos y demás violaciones de derechos humanos.

Según varios testigos, el llamado «potro de tortura» consiste en una cama Fowler donde los reclusos son esposados de pies y manos, con las extremidades completamente estiradas, durante horas o incluso días.

El preso político Alieski Calderín Acosta dijo que es la tercera vez que recibe amenazas de este tipo.

El joven de 31 años fue diagnosticado con anemia, aun sin someterse a exámenes de laboratorio.

El prisionero político recalcó que “hace mucho que las autoridades pertinentes no cumplen con las normas dietéticas establecidas para la alimentación de las personas privadas de libertad. Como resultado, en los últimos meses esta ha experimentado un acelerado deterioro”.

De acuerdo con el prisionero político, debido al encierro y a las torturas psicológicas sufridas en cautiverio ha comenzado a padecer ansiedad, ataques de pánico y otros trastornos psiquiátricos.

Hay varios reclusos con fiebre alta, dolor en las articulaciones, debilidad y dificultad para caminar, entre otros síntomas.

Solamente en el Destacamento 1 hay 55 internos bajos de peso de un total de 60.

El represor Daniel Primelles ha sido protagonista de numerosos abusos contra reclusos.
