LIMA, Perú — El presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó que respaldaría iniciativas destinadas a terminar con el sistema político vigente en Cuba, al considerar que la Isla vive bajo una dictadura y que su población lleva décadas privada de libertades fundamentales.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida al diario El Mercurio, en la que fue consultado sobre si apoyaría una acción de Estados Unidos en Cuba similar a la que, según planteó el entrevistador, contribuyó recientemente a la salida del poder del dictador Nicolás Maduro en Venezuela.
“En Cuba no hay democracia. Y ese pueblo está sufriendo por una dictadura de décadas”, respondió Kast.
El mandatario chileno sostuvo además que mantiene la misma postura expresada anteriormente respecto a Venezuela. “Yo dije que apoyaría a quien saque a Venezuela de la dictadura. Lo mismo digo respecto de otras naciones que son víctimas de una dictadura”, señaló.
Sus palabras provocaron una inmediata reacción del régimen cubano. El canciller Bruno Rodríguez acusó a Kast de respaldar una eventual agresión contra la Isla y calificó esa posición como “peligrosa y confrontacional”. Según el ministro cubano, apoyar una intervención militar “responde a la vergonzosa subordinación a dictados imperiales”.
Las declaraciones del presidente chileno coinciden con un endurecimiento del discurso de Washington hacia La Habana. Durante una audiencia en la Cámara de Representantes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos está dispuesto a explorar “una situación negociada que ponga a Cuba en un camino hacia la democracia, la prosperidad, la libertad y la normalidad”.
Las palabras de Rubio elevan la presión política sobre el castrismo en un momento de agravamiento económico, salida de empresas extranjeras y nuevas restricciones financieras derivadas de las sanciones estadounidenses contra el conglomerado militar GAESA, identificado por Washington como una pieza central del control económico del régimen cubano.
Un día antes, ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio había sostenido que Cuba “en realidad no está controlada por el Gobierno”, sino por el conglomerado de empresas militares GAESA, al que atribuyó el control del turismo, la minería, las gasolineras y las actividades más importantes de la economía cubana. Según el secretario de Estado, GAESA generaría alrededor del 70% del PIB cubano y tendría entre 14.000 y 17.000 millones de dólares en activos.
Las declaraciones de Kast y Rubio se producen en un contexto especialmente delicado para el régimen cubano, marcado por una profunda crisis económica, apagones recurrentes, protestas ciudadanas y la reciente salida o reducción de operaciones de varias empresas extranjeras afectadas por las nuevas sanciones estadounidenses contra entidades vinculadas a GAESA.










