Ferrer pide que EE.UU. actúe en Cuba como en Venezuela el 3 de enero

“Lo antes posible”, especifica el líder opositor, dada la crisis humanitaria que padecen los cubanos.
José Daniel Ferrer García en el Parlamento Europeo, este martes
José Daniel Ferrer García en el Parlamento Europeo, este martes (Foto tomada de la web del Europarlamento)

MIAMI, Estados Unidos ― El líder opositor cubano José Daniel Ferrer pidió este martes en el Parlamento Europeo que Estados Unidos actúe en la Isla “lo antes posible” de manera similar a la que actuó en Venezuela el 3 de enero, cuando Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses.

El exprisionero político cubano intervino en una sesión conjunta de la Comisión de Asuntos Exteriores y la Subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara, celebrada en Bruselas, en la que también participó el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para Cuba, Edgar Stuardo Ralón Orellana.

Ferrer afirmó que espera de EE.UU. “lo más pronto posible” y “sin vueltas, sin hipocresía, sin diplomacia, sin ambages”, dada la “grave y terrible situación” que atraviesa Cuba, “algo como lo que pasó en Venezuela el 3 de enero”, de acuerdo con la cobertura de EFE desde Bruselas. “Somos partidarios del respeto al derecho internacional, pero cuando hay que elegir entre el respeto al derecho internacional y la vida de nuestro pueblo, elegimos la vida de nuestro pueblo”, dijo.

El opositor, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), dirigió también fuertes críticas al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba, vigente de forma provisional desde noviembre de 2017. Ferrer calificó ese mecanismo como insuficiente frente a la represión en la Isla: “Es obvio que hay que recurrir a un remedio más drástico cuando el cáncer es tan agresivo. Obligatoriamente se necesita quimioterapia y radioterapia. No se cura con aspirina el cáncer”.

El disidente pidió a la UE poner fin a ese acuerdo, que constituye el marco de las relaciones entre Bruselas y La Habana, y reclamó que el régimen cubano sea condenado y sancionado “de la misma manera” que los de Venezuela y Nicaragua. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, defendió en mayo de 2025 la continuidad del acuerdo como un “marco estructurado” para tratar asuntos sensibles, aunque reconoció que no había producido “el tipo de cambio” esperado.

“Cuba vive la peor crisis de su historia moderna. No solo continuamos bajo una férrea dictadura que prohíbe a los cubanos el disfrute de derechos universalmente reconocidos: derecho a la libertad de expresión, prensa, asociación, reunión y manifestación pacífica”, señaló Ferrer ante los eurodiputados. También acusó al régimen de partido único de reprimir y encarcelar a quienes protestan contra “la opresión, la miseria extrema, la crisis energética, alimentaria, de salud, transporte, vivienda y otros graves problemas que afectan a la mayoría de los cubanos diariamente”.

Ralón Orellana, por su parte, advirtió durante la audiencia que la situación de los derechos humanos en Cuba “presenta un carácter estructural persistente y agravado; es decir, el modelo de partido único del régimen comunista ha fracasado y esto trae consecuencias a la vulneración de los derechos fundamentales y a la dignidad humana de las personas”, según EFE.

La intervención del presidente de la CIDH se produjo pocas semanas después de que el organismo incluyera nuevamente a Cuba en el capítulo IV.B de su Informe Anual 2025, reservado a países bajo especial observación. La Comisión señaló la ausencia de democracia representativa e independencia judicial en la isla, así como “graves vulneraciones” a la libertad de expresión y a la integridad personal.

La CIDH sostuvo además que Cuba enfrenta desafíos estructurales derivados de un modelo de partido único, la ausencia de elecciones libres, la falta de pluralismo político y la prohibición de asociación con fines políticos. En su evaluación, esas condiciones favorecen la represión sistemática contra opositores, disidentes, activistas, periodistas independientes y defensores de derechos humanos.

El debate en la Eurocámara ocurre en un contexto de renovada presión sobre la política europea hacia La Habana. En septiembre de 2024, el Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre el caso de José Daniel Ferrer en la que urgió al régimen cubano a liberarlo de forma inmediata e incondicional, condenó las violaciones sistemáticas de derechos humanos, pidió sanciones bajo el régimen global de derechos humanos de la UE y reiteró la posibilidad de activar la cláusula de suspensión del acuerdo UE-Cuba.

Ferrer salió de Cuba hacia Estados Unidos en octubre de 2025, tras años de cárcel y persecución política. En mayo de ese año el régimen revocó la medida por la que el líder opositor se mantenía en libertad condicional.

En abril pasado, la ONG Prisoners Defenders elevó a 1.250 el total de prisioneros políticos en Cuba, incluidos 738 “convictos de conciencia”, 36 “otros presos políticos” y 476 “condenados de conciencia”.

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