MIAMI, Estados Unidos — El nombre Royalton comenzó a desaparecer de hoteles cubanos tras la salida inmediata de Blue Diamond Resorts Cuba, una de las operadoras extranjeras con mayor presencia en el sector turístico de la Isla. La retirada ya fue visible en el Hotel Paseo del Prado, en La Habana Vieja, donde el letrero de la marca fue removido después del anuncio de la compañía.
La agencia AP constató el miércoles la retirada del cartel de entrada del icónico hotel, mientras Reuters documentó el 2 de junio la fachada del Paseo del Prado con la inscripción “Royalton” ya eliminada. El movimiento ocurre luego de que Blue Diamond Resorts Cuba comunicara el cese de sus operaciones y del uso de sus marcas en el país “con efecto inmediato”.
“Debido a las actuales condiciones del mercado turístico cubano y a las persistentes limitaciones operativas que afectan al destino, incluyendo desafíos logísticos, de infraestructura y abastecimiento, Blue Diamond Resorts Cuba ha decidido cesar sus operaciones y el uso de sus marcas en Cuba con efecto inmediato”, señaló la compañía en un comunicado oficial.
La decisión abarca las marcas Blue Diamond Resorts Cuba, Blue Diamond Cuba, Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance, de acuerdo con el comunicado. La empresa también indicó que, desde ese momento, las reservas y gestiones vinculadas a los hoteles dejarían de canalizarse a través de la operadora canadiense.
“A partir de esta fecha, las futuras reservas, consultas y coordinaciones serán gestionadas directamente por los respectivos propietarios de los hoteles y/o las entidades operativas locales correspondientes”, precisó Blue Diamond Resorts Cuba.
La salida de Blue Diamond supone un golpe relevante para la imagen internacional del turismo cubano, tanto por el volumen de instalaciones administradas como por el peso comercial de sus marcas. La compañía gestionaba 62 establecimientos en la Isla, incluidos hoteles en polos turísticos como La Habana, Varadero, Cayo Santa María, Cayo Guillermo, Cayo Largo y Holguín.
En La Habana, 14ymedio informó que varios hoteles administrados hasta ahora por Blue Diamond pasaron a manos de Gaviota, empresa turística del conglomerado militar GAESA. Entre ellos mencionó el Royalton Habana Paseo del Prado, el Inglaterra y el Regis Mystique, donde las marcas asociadas a la operadora canadiense dejarían de usarse en la gestión, la comercialización y la promoción de los establecimientos.
La compañía atribuyó su decisión a la crisis del mercado turístico cubano y a limitaciones operativas persistentes. El texto no mencionó las sanciones de EE.UU. como causa directa de la salida, aunque la retirada se produce en medio de una creciente presión regulatoria sobre empresas extranjeras con vínculos comerciales con entidades controladas por el régimen cubano.
El 7 de mayo de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyó a GAESA en la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”. La propia OFAC indicó que no pretendía sancionar operaciones ordinarias de liquidación vinculadas a GAESA hasta el 5 de junio de 2026, pero advirtió sobre los riesgos para personas y entidades extranjeras que mantuvieran transacciones con el conglomerado militar cubano o con empresas bajo su control.
La salida de Blue Diamond se suma a otros movimientos de repliegue de cadenas hoteleras extranjeras en Cuba. Meliá Hotels International comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España que su filial portuguesa Ilha Bela concluiría “de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de nuestras marcas hoteleras” en 15 hoteles de la Isla. La compañía española habló además de una “desafiliación ordenada” de esas instalaciones.
Otras compañías, entre ellas Iberostar y la propia Royalton, habían limitado o suspendido operaciones en Cuba durante la misma semana.
Cuba recibió 328.608 turistas internacionales entre enero y abril de 2026, un desplome interanual del 55,8%, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). En abril llegaron apenas 30.551 visitantes, una cifra especialmente baja para un país que antes de la pandemia dependía de millones de arribos anuales para sostener ingresos en moneda extranjera.
La crisis turística se combina con apagones, escasez de combustible, problemas de abastecimiento, deterioro de la infraestructura y una caída de la demanda internacional hacia el destino Cuba. Blue Diamond mencionó precisamente desafíos logísticos, de infraestructura y abastecimiento como parte de las razones de su salida.









