LIMA, Perú — El régimen cubano salió este martes en defensa del conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), al rechazar las acusaciones de que opera como una estructura paralela al Estado y presentar a la corporación como una tabla de salvación ante las sanciones de Washington.
A través de un extenso artículo publicado por el portal oficial Cubadebate, las autoridades castristas aseguraron que la corporación ha desempeñado un papel fundamental en el sostenimiento de la economía nacional durante las últimas tres décadas.
La publicación aparece pocas semanas después de que el presidente estadounidense Donald Trump firmara una orden ejecutiva que amplía las sanciones contra personas y entidades vinculadas al aparato de seguridad cubano. Posteriormente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) estableció un plazo para que empresas extranjeras concluyeran operaciones relacionadas con GAESA o con compañías bajo su control.
La medida comenzó a generar efectos visibles en el ámbito empresarial. Entre las compañías que anunciaron cambios en sus operaciones figuran la minera canadiense Sherritt International, las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM, así como la cadena hotelera española Iberostar.
Frente a ese escenario, el Gobierno cubano acusó a Washington de intentar construir una narrativa internacional contra las instituciones del país.
“El Gobierno de los Estados Unidos ha vuelto a actuar con premeditada intención en el afán por construir pretextos para desacreditar a la Revolución cubana”, sostiene el texto oficial.
La publicación describe a GAESA como una estructura creada durante la crisis económica de los años noventa para captar divisas y financiar programas estatales. Según la versión oficial, la organización habría contribuido a proyectos de vivienda, instalaciones recreativas para niños, obras hidráulicas e inversiones energéticas.
“Son incontables los servicios prestados a la Patria por el Grupo de Administración Empresarial (…) «Los aportes materiales y financieros de esta organización se pueden constatar en disímiles ejemplos: en la construcción de más de 10.000 viviendas en diversas provincias del país, en la creación de un Campamento de pioneros y planes vacacionales para la infancia, en la manera en que se sostuvo la economía cubana durante los años de la pandemia de Covid-19».”, afirma el documento.
Las autoridades también sostienen que parte de los recursos administrados por el conglomerado fueron destinados a inversiones en la central termoeléctrica de Felton y a proyectos de trasvase de agua considerados estratégicos para varias regiones del país.
Sin embargo, la declaración no ofrece detalles sobre los montos invertidos ni sobre los mecanismos de supervisión financiera de una entidad que durante años ha operado con escasa exposición pública pese a controlar importantes sectores de la economía cubana.
GAESA mantiene presencia en áreas clave como el turismo, el comercio minorista en divisas, la construcción, los servicios financieros, la administración de remesas y buena parte de las operaciones vinculadas al comercio exterior.
La defensa gubernamental también intenta responder a una de las críticas más frecuentes formuladas por expertos y opositores: la falta de transparencia en torno a la corporación militar.
“El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico”, asegura el texto en alusión a las sanciones estadounidenses, chivo expiatorio de preferencia del discurso castrista para justificar décadas de errores e incompetencia.
En otro pasaje, el artículo atribuye el bajo perfil público de la organización a la labor de quienes han gestionado sus recursos durante décadas. “Miles de hombres y mujeres durante estos últimos 30 años, han sido guardianes discretos de los recursos del país y merecen el reconocimiento”, señala.
La declaración concluye negando que la entidad haya servido para beneficiar a grupos privilegiados dentro del sistema político cubano. “El GAE no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos”, sostiene el documento.
La defensa oficial de GAESA llega en medio de una profunda crisis económica marcada por apagones, escasez de combustible, caída de ingresos por turismo y crecientes dificultades para atraer inversión extranjera, factores que han incrementado la atención internacional sobre el papel que desempeña el conglomerado militar dentro de la economía de la Isla.
Por demás, los argumentos expuestos por el régimen contrastan con indicadores oficiales que reflejan el deterioro de sectores que supuestamente se han beneficiado de las inversiones de GAESA. En materia de vivienda, el país mantiene un déficit habitacional de cientos de miles de inmuebles y los planes anuales de construcción han registrado incumplimientos recurrentes.
De igual forma, durante la pandemia de COVID-19, estadísticas de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) mostraron que el Gobierno destinó más recursos a la construcción hotelera que al sistema de salud, pese a la grave crisis sanitaria que atravesaba la Isla.
Tampoco los proyectos hidráulicos y energéticos en termoeléctricas mencionados en la declaración han evitado que millones de cubanos enfrenten frecuentes interrupciones en el suministro de agua y prolongados apagones que han provocado protestas en distintas provincias, siendo las más recientes la de este martes 1 de junio en La Habana y Artemisa.










