LIMA, Perú – Correos de Cuba publicó este lunes los precios en pesos cubanos (CUP) de los kits de paneles solares que comercializa en medio de la profunda crisis eléctrica que atraviesa el país.
En un mensaje difundido en redes sociales por su filial en Sancti Spíritus, la empresa estatal detalló que los sistemas fotovoltaicos disponibles oscilan entre 2.530.000 y 4.895.000 CUP (5.060 dólares y 9.790 dólares al cambio actual), dependiendo de la capacidad (5 kW a 12 kW), generando críticas por sus precios inaccesibles para la mayoría de cubanos.
Según el costo publicado, un cubano con salario medio en la Isla de 4.200 CUP tardaría unos 50 años reuniendo todos sus ingresos para adquirir el kit más barato de la oferta, lo que equivale también a 602 meses de su esfuerzo.
“¡Correos Sancti Spíritus impulsa la energía limpia! Innovación y sostenibilidad al servicio de nuestra comunidad”, señala la publicación de la empresa.
La información divulgada asegura que cada kit incluye inversor, baterías, protecciones eléctricas, paneles y cableado completo. No obstante, la oferta no contempla el servicio de instalación, que tendría que ser asumido por el comprador.
“Los precios pueden estar sujetos a cambios según las condiciones del mercado”, advierte la publicación.

Mientras las empresas del régimen castristas realizan publicidad en redes sociales desde la indolencia y el distanciamiento con la realidad de la Isla, la población sigue enfrentando los desafíos de un sistema cada vez más dolarizado, en el que la moneda nacional pierde su capacidad de compra.
Paralelamente, los cubanos enfrentan la peor crisis energética en décadas y sufren de largos apagones a diario.
Las causas del colapso son múltiples y de carácter estructural. Parte importante de la generación térmica se encuentra fuera de servicio por averías o por mantenimientos prolongados, lo que reduce la base de producción sobre la que se sostiene el sistema.
A esto se suman las limitaciones en la generación distribuida, afectada por la escasez de combustible y de insumos básicos, lo que ha dejado inoperantes decenas de motores y plantas de apoyo.









