LIMA, Perú – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría considerando a Cuba como el próximo objetivo dentro de una estrategia más amplia que ya ha incluido acciones contra Venezuela e Irán, según reveló la revista The Atlantic.
De acuerdo con la publicación, un funcionario de la Administración aseguró que el mandatario se siente “en racha” y percibe que su enfoque está dando resultados. Desde la Casa Blanca, Trump ha mencionado la posibilidad de una “toma amistosa” de la Isla y afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones a “muy alto nivel” para eventualmente “hacer un trato”.
El presidente ha subrayado la fragilidad económica de Cuba por la falta de petróleo y recursos financieros, sugiriendo que la debilidad estructural del sistema político podría precipitar cambios sin necesidad de una intervención militar directa.
Según el análisis, aunque el énfasis oficial estaría puesto en la negociación, una eventual desestabilización del país implicaría riesgos, entre ellos una nueva ola migratoria hacia Estados Unidos.
Además, tras décadas de control político, la oposición organizada dentro de Cuba es limitada, lo que —de acuerdo con el reporte— podría derivar en un escenario similar al venezolano: un acuerdo que preserve estructuras del poder bajo algún tipo de tutela estadounidense, lejos de una transición plena hacia la democracia.
Por su parte, especialistas en política exterior advirtieron que una eventual escalada de Estados Unidos contra la dictadura cubana podría acarrear riesgos comparables a experiencias pasadas en otras regiones.
El historiador Timothy Naftali señaló que el clima actual recuerda al periodo posterior al 11 de septiembre de 2001, cuando la rápida ofensiva en Afganistán reforzó la confianza de la Administración de George W. Bush para avanzar luego sobre Irak. A su juicio, intervenir en la Isla podría resultar contraproducente si las estructuras perciben que no tienen cabida en un eventual escenario de transición.
«Podría salir mal lo mismo que podría salir mal en Irán. Cuando tienes un estado policial poblado por personas que no tienen futuro en un gobierno sucesor proestadounidense, no tienen incentivo para rendirse y tienen el monopolio de la fuerza», resaltó el experto.
En la misma línea, el politólogo William LeoGrande, coautor de “Back Channel to Cuba”, cuestionó que exista hoy un fundamento jurídico sólido para una acción directa y consideró débil el argumento basado en la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. También recordó el precedente fallido de Bahía de Cochinos como ejemplo de los costos de una operación militar abierta.
Las declaraciones se producen mientras el entorno del presidente Trump debate opciones frente a Cuba y mantiene una retórica crítica hacia el régimen castrista. En ese sentido, Rubio reiteró recientemente que la situación actual en la Isla es “inaceptable” y que el país requiere cambios.
El análisis de The Atlantic concluye que cualquier decisión estará condicionada por factores regionales y por los cálculos políticos en Washington, en un contexto de alta sensibilidad migratoria y tensiones hemisféricas.









