MIAMI, Estados Unidos. – Juan Pablo Roque, expiloto de la Fuerza Aérea de Cuba e integrante de la Red Avispa, conocido por su infiltración en organizaciones del exilio cubano en Miami y, en particular, en Hermanos al Rescate, murió en La Habana este martes, 25 de noviembre, a los 70 años.
Según su exesposa, Ana Margarita Martínez, el deceso sobrevino después de que fuera sometido a una cirugía a corazón abierto y contrajera “un virus”. Las autoridades cubanas no han ofrecido hasta ahora una versión oficial sobre las causas de la muerte.
Luis Domínguez, miembro de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba y responsable de la base de datos Represores Cubanos, confirmó la muerte de Roque a través de tres personas con vínculos pasados, según explicó a Diario de Cuba. Domínguez también señaló que Roque murió “a causa de un virus”, pero subrayó que la naturaleza precisa de esa infección no ha sido aclarada por ninguna fuente oficial o médica dentro de la Isla.
Más detalles sobre el estado de salud del exagente fueron aportados por la publicista cubanoamericana Ana Margarita Martínez, exesposa de Roque, en declaraciones al periodista cubano radicado en Miami Mario Vallejo. “Lo habían operado a corazón abierto y estaba delicado. Entonces le dio un virus, uno de los que andan por Cuba ahora, y falleció”, explicó Martínez.
La relación entre Roque y Martínez derivó en uno de los casos de fraude identitario vinculados al espionaje cubano más documentados en Estados Unidos. El vínculo se construyó sobre una identidad operativa falsa y quedó al descubierto cuando el espía regresó sorpresivamente a La Habana en 1996, sin avisarle a su esposa.
El caso fue examinado por tribunales estadounidenses y por la prensa internacional, debido al alcance humano y judicial del engaño. En una entrevista concedida en 1999 al diario británico The Guardian, Martínez describió así el impacto de la revelación: “¿Te imaginas despertar un día y descubrir que los últimos cuatro años de tu vida han sido una mentira? ¿Que has estado casada con un espía? (…) Me sentí tan traicionada, usada, violada. Vi que nuestra relación había sido una farsa. Me humillaron en mi comunidad. Sentí tanta rabia”.
Nacido el 11 de octubre de 1955, Roque se formó como piloto militar en Cuba. En 1992 apareció en la Base Naval de Guantánamo y aseguró haber escapado de la Isla a nado. Esa aparente deserción le abrió las puertas del exilio cubano en Estados Unidos, donde se ganó rápidamente la confianza de figuras y organizaciones relevantes de la comunidad exiliada en Miami.
Con esa fachada de desertor, Roque logró infiltrarse en la organización humanitaria Hermanos al Rescate, que realizaba vuelos sobre el estrecho de Florida para localizar balseros en peligro. Como piloto de esa agrupación participó en misiones de búsqueda y rescate, mientras suministraba información a la Inteligencia cubana. Su labor como espía al servicio del Gobierno de La Habana terminó abruptamente cuando regresó a Cuba sin previo aviso, un día antes del derribo, en febrero de 1996, de dos aeronaves civiles de Hermanos al Rescate por parte de cazas cubanos en aguas internacionales.
Con posterioridad se conoció que Roque integraba la Red Avispa, el entramado de espías desplegado por el régimen cubano en el sur de Florida durante la década de 1990. Esa estructura tenía como objetivos infiltrarse en organizaciones del exilio, vigilar a grupos anticastristas, penetrar instalaciones militares estadounidenses y respaldar operaciones del Gobierno cubano en territorio de Estados Unidos.
La Red Avispa estaba integrada por al menos 14 agentes, cinco de los cuales fueron detenidos y condenados en 1998 en el proceso conocido como el caso de “Los Cinco”, denominación utilizada por la propaganda oficial de La Habana para presentar como héroes a esos espías.
Las actividades de Roque estuvieron estrechamente vinculadas al derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, en el que murieron los civiles Carlos Costa, Pablo Morales, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr. Según declaraciones del fundador y director de la organización, José Basulto, a la cadena América TeVé, Roque trabajó durante un tiempo como doble agente pagado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), al mismo tiempo que mantenía su lealtad a la Inteligencia cubana. Basulto lo ha descrito como un hombre que informaba a La Habana sobre la actividad de Hermanos al Rescate, aunque Roque siempre negó haber sabido de antemano que los pilotos serían asesinados.
El proyecto Represores Cubanos, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, incluyó hace años a Juan Pablo Roque en su base de datos, donde figura como represor “violento”, con responsabilidad en el asesinato de los miembros de Hermanos al Rescate. La ficha asociada a su nombre sostiene que el entonces teniente coronel “avisó a Cuba a través de Gerardo Hernández, de la Red Avispa, sobre los datos de los vuelos de la organización que el Gobierno de Cuba se aprestaba a derribar el 24 de febrero de 1996, y escapó a Cuba”.
La trayectoria del espía y de la propia Red Avispa fue llevada al cine en la película Wasp Network), dirigida por el francés Olivier Assayas y basada en el libro del escritor brasileño Fernando Morais. Amplios sectores del exilio cubano han cuestionado la cinta por suavizar el impacto humano del derribo de 1996. El propio Roque criticó el tratamiento de su figura en una entrevista concedida al medio digital CiberCuba, en la que afirmó que, aunque la película le parecía “más creíble” que el libro en que se basa, el filme “se aleja bastante de la realidad, porque cuenta las cosas como no fueron”.







