MADRID, España.- El luchador cubano de artes marciales mixtas Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como el “Spiderman de Cuba”, dirigió una carta al fiscal encargado de su caso desde la prisión Combinado del Este, en La Habana, donde permanece recluido desde hace casi cuatro meses.
“¿De qué me acusa? De ser vocero del dolor de mi pueblo”, cuestiona Martín Gutiérrez en el manuscrito, difundido por Martí Noticias. El deportista sostiene que detrás de su encarcelamiento se encuentra su postura crítica frente a la situación política, económica y social de la Isla.
La carta va más allá de una defensa frente al proceso penal. Martín Gutiérrez interpela directamente a la Fiscalía y contrapone la rapidez con que actuaron las autoridades contra él con la falta de soluciones a problemas que afectan a su comunidad en Marianao.
El luchador pregunta qué se ha hecho frente al consumo y tráfico de drogas, los robos con violencia y otros hechos delictivos en la zona de Avenida 41 y El Lido. Al mismo tiempo, rechaza la acusación de alteración del orden público de que se le acusa y asegura que sus propios vecinos pueden dar testimonio sobre lo ocurrido.
En otro fragmento de la carta el deportista construye su defensa alrededor de varias interrogantes: “¿Quién apaga la razón y la verdad?”, escribe. Y acude al pensamiento de José Martí: “la libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, a pensar y hablar sin hipocresía”.
El recurso al ideario martiano atraviesa esa parte de la misiva, en la que Martín Gutiérrez presenta su encarcelamiento como una consecuencia de haber hablado públicamente sobre las condiciones de vida de los cubanos.
Según su relato, durante los 22 días en que estuvo bajo investigación se le realizaron pruebas toxicológicas, evaluaciones de salud mental e indagaciones sobre un supuesto financiamiento procedente del extranjero, sin que estas arrojaran resultados en su contra.
El atleta fue detenido el 24 de abril cerca de su vivienda en Marianao después de varios días de protestas y transmisiones en redes sociales en las que denunció los prolongados apagones, la escasez de alimentos y medicamentos, el incremento de la violencia y el consumo de drogas entre jóvenes.
Tres días antes del arresto había declarado a CubaNet que esperaba represalias por sus denuncias y contemplaba la posibilidad de ser detenido, citado o incluso desaparecido.
Su defensa ha solicitado en varias ocasiones una modificación de la medida cautelar, pero las autoridades han rechazado al menos tres peticiones para sustituir la prisión preventiva por una medida de menor severidad. Hasta el momento Martín Gutiérrez continúa sin petición fiscal ni fecha de juicio.
El pasado 12 de agosto, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos denunció su encarcelamiento y calificó su prolongada detención de carente de fundamento.
A principios de junio, el jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, calificó de “injusto” el encarcelamiento del deportista. Durante un encuentro con Lisandra Cuza, esposa del deportista, Hammer expresó su preocupación por la situación de Martín Gutiérrez y por las consecuencias para quienes manifiestan públicamente su descontento en Cuba.









