MADRID, España.- El Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), maneja entre el 40% y el 50% de la economía cubana y funciona prácticamente al margen de los mecanismos públicos de fiscalización, denuncia un nuevo informe del Miranda Center for Democracy sobre el poder económico de los militares en Cuba y Venezuela.
El estudio, titulado Armies that Own Economies: Military-Commercial Capture in Cuba and Venezuela (Ejércitos que poseen economías: captura militar-comercial en Cuba y Venezuela), describe a GAESA como uno de los mayores actores financieros no auditados del hemisferio. De acuerdo con documentos filtrados citados en el informe, el conglomerado habría acumulado al menos 17.900 millones de dólares en activos en 2024, incluidos más de 14.400 millones depositados en cuentas bancarias.
El documento señala que GAESA no publica estados financieros, no aparece en el presupuesto nacional y sus cuentas no pueden ser auditadas por la Asamblea Nacional ni por la Contraloría General. Investigaciones periodísticas citadas por el Miranda Center indican además que su núcleo de dirección estaría compuesto por menos de 15 personas.
Uno de los puntos centrales del informe es el papel que habría desempeñado la alianza entre La Habana y Caracas en el fortalecimiento del conglomerado militar cubano. El estudio recuerda que, desde 2000, Venezuela transfirió a Cuba al menos 63.800 millones de dólares mediante subsidios petroleros, inversiones en infraestructura, alivio de deuda y acuerdos energéticos preferenciales.
De esa cifra, estima en 57.400 millones de dólares el valor, ajustado por inflación, de los subsidios petroleros venezolanos. Los autores sostienen que, aunque muchos de los acuerdos fueron ejecutados formalmente por entidades estatales como PDVSA y CUPET, sectores relacionados con puertos, almacenamiento, logística, comercio exterior y operaciones en divisas quedaron progresivamente dentro de la órbita de GAESA.
El informe cita investigaciones que estiman que entidades vinculadas al conglomerado militar influyen o controlan más del 80% de la infraestructura y la logística relacionadas con la entrada de combustible a Cuba. No obstante, la falta de información pública hace imposible verificar de forma independiente el alcance exacto de ese control, apunta.
El Miranda Center compara el modelo cubano con el venezolano, donde identifica 44 empresas, fundaciones y servicios adscritos al Ministerio de Defensa con actividades en banca, seguros, minería, petróleo, agricultura, transporte y comercio.
Para los autores, el elemento común en ambos países es que el control económico de los militares no constituye simplemente una consecuencia de la corrupción, sino una estructura diseñada para garantizar lealtades políticas y preservar el poder.









