MADRID, España.- La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos denunció este miércoles la prolongada detención del deportista cubano Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como “Spiderman”, y cuestionó que continúe encarcelado meses después de su arresto.
“En abril, Javier ‘Spiderman’ Martín Gutiérrez, campeón de artes marciales mixtas de la Liga Cubana de Artes Marciales Mixtas, fue detenido por expresarse pacíficamente desde el balcón de su domicilio sobre las condiciones injustas que sufre el pueblo cubano a manos del régimen comunista y corrupto de Cuba”, señaló la oficina del Departamento de Estado en X.
“Meses después, el régimen aún no le ha formulado cargos, lo que demuestra que su detención carece por completo de fundamento”, agregó la dependencia estadounidense.
El pronunciamiento vuelve a colocar el caso del deportista en la agenda de Washington, casi cuatro meses después de que fuera detenido el 24 de abril, tras varios días de protestas y transmisiones desde el balcón de su vivienda en Marianao, La Habana.
Durante aquellas intervenciones, Martín Gutiérrez criticó los prolongados apagones, la escasez de alimentos y medicamentos, el aumento de la violencia y el consumo de drogas entre los jóvenes cubanos.
Tres días antes de su arresto, el atleta había declarado a CubaNet que esperaba represalias por sus denuncias y que podía ser detenido, citado o incluso desaparecido.
El 24 de abril, varios efectivos de la Seguridad del Estado lo detuvieron cerca de su vivienda. Su familia denunció entonces que el arresto había sido violento y que el deportista recibió golpes durante el operativo. Posteriormente se confirmó que se encontraba en Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana, donde permaneció varias semanas antes de ser trasladado a la prisión Combinado del Este.
En julio, Lisandra Cuza, pareja de Martín Gutiérrez, denunció a CubaNet las condiciones en las que se encontraba recluido.
“Está en condiciones pésimas, sin agua, sin electricidad. Le dan comida en mal estado y, en la cárcel, hay mala higiene y enfermedades infecciosas”, afirmó Cuza al cumplirse tres meses de la detención.
La defensa ha intentado en varias ocasiones conseguir una modificación de la medida cautelar. Las autoridades cubanas rechazaron al menos tres solicitudes para sustituir la prisión preventiva por una medida de menor severidad, mientras varios recursos de apelación también fueron denegados, según ha informado la familia.
Aunque al deportista se le atribuyen los presuntos delitos de “desórdenes públicos” y “desacato”, continúa sin petición fiscal ni fecha de juicio.
Cuza también había explicado que el abogado solicitó un control judicial y que, transcurrido el plazo establecido, la Fiscalía todavía no había enviado el expediente al Tribunal.
“No tenemos respuestas”, denunció entonces la pareja del luchador, quien ha reclamado reiteradamente su liberación.
El pronunciamiento de este miércoles no constituye la primera expresión pública de preocupación de funcionarios estadounidenses por el caso. A principios de junio, el jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, se reunió con Cuza y calificó de “injusto” el encarcelamiento del deportista. Durante aquel encuentro, la representación diplomática expresó su preocupación por la situación de Martín Gutiérrez y por las consecuencias para quienes manifiestan públicamente su descontento en Cuba.
Desde prisión, Martín Gutiérrez también ha denunciado las condiciones de su encarcelamiento y reclamado que las autoridades definan su situación procesal. A finales de julio advirtió que iniciaría una huelga de hambre si antes de cumplir seis meses detenido no recibía una fecha de juicio.
La declaración de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental añade ahora presión diplomática sobre las autoridades cubanas y cuestiona directamente el fundamento de mantener al atleta en prisión mientras continúa sin una acusación formal presentada ante un tribunal.









