Estonia pide revisar la política de la UE hacia Cuba por la represión interna y el apoyo a Rusia

"El régimen cubano no respeta los derechos fundamentales de sus ciudadanos", lamentó el canciller estonio.
El ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, y ek secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez-Boronat
El ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, y ek secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez-Boronat (Foto: Cancillería de Estonia)

MIAMI, Estados Unidos ― El ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, pidió este miércoles a la Unión Europea que reevalúe su política hacia el régimen cubano y refuerce sus vínculos con la oposición democrática, tras denunciar el empeoramiento de las violaciones de derechos humanos, el aumento de los presos políticos y el respaldo de La Habana a la agresión rusa contra Ucrania.

Tsahkna se pronunció después de reunirse en Tallin con Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), con quien abordó la situación de la Isla, las vías para apoyar a la sociedad civil y las reformas políticas y económicas que Estonia considera necesarias.

“El régimen cubano no respeta los derechos fundamentales de sus ciudadanos y no ha mostrado voluntad alguna de emprender cambios”, declaró el canciller, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Exteriores estonio.

“Por esta razón, Estonia considera importante reforzar la relación con la oposición democrática cubana para demostrar apoyo a quienes defienden los derechos humanos, las libertades políticas y la democracia en Cuba”, añadió.

El Ministerio de Exteriores de Estonia señaló entre sus principales preocupaciones el encarcelamiento de participantes en manifestaciones pacíficas, el creciente número de presos políticos y las restricciones sistemáticas de las libertades de expresión, reunión y asociación. También advirtió sobre el agravamiento de la situación humanitaria en la Isla.

La organización Prisoners Defenders contabilizó 1.281 presos políticos en Cuba al cierre de mayo pasado, después de documentar 28 nuevas incorporaciones durante ese mes.

Tsahkna afirmó que la experiencia de Estonia, que recuperó su independencia tras décadas de ocupación soviética, explica el respaldo de Tallin al derecho de los cubanos a construir un futuro democrático.

La reunión también estuvo centrada en las relaciones de La Habana con Moscú y en la posición del régimen cubano ante la invasión de Ucrania.

“El régimen cubano apoya abiertamente la agresión de Rusia contra Ucrania y no ha mostrado voluntad de cambiar de rumbo. En sus relaciones con terceros países, la Unión Europea también debe tener en cuenta su actitud hacia el derecho internacional y la agresión rusa”, sostuvo Tsahkna.

El canciller acusó a La Habana de respaldar las narrativas de guerra del Kremlin y de estrechar su cooperación con Rusia y Bielorrusia. Esos vínculos, indicó, se encuentran entre las razones por las que Estonia reclama una revisión de la política europea hacia Cuba.

“Esperamos que mejore la situación de los derechos humanos en Cuba, que los presos políticos sean liberados y que Cuba ponga fin a su apoyo a la guerra de agresión de Rusia”, declaró.

“Estonia está dispuesta a compartir su experiencia en reformas, incluidos sus conocimientos sobre la construcción de instituciones democráticas, una economía de libre mercado y un Estado digital”, agregó el ministro.

El marco vigente de las relaciones entre Bruselas y La Habana es el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, firmado en diciembre de 2016 y aplicado provisionalmente desde el 1 de noviembre de 2017. El Servicio Europeo de Acción Exterior define esa política como un modelo de relación “crítica pero constructiva”, que incluye diálogos sobre derechos humanos, cooperación, comercio y otros asuntos bilaterales.

Estonia había anunciado desde enero su intención de presionar por un cambio de esa estrategia. Tsahkna afirmó entonces que el régimen cubano no había mostrado “la más mínima voluntad de cambiar” y que la política europea vigente desde 2016 debía ser revisada.

El Gobierno estonio también modificó a finales de 2025 su posición tradicional en la Asamblea General de las Naciones Unidas y dejó de apoyar la resolución anual que reclama el levantamiento del embargo estadounidense contra La Habana. Tallin justificó el giro por la represión interna y el alineamiento del régimen con Moscú.

La ARC agradeció el recibimiento ofrecido a Gutiérrez-Boronat y aseguró que la conversación con Tsahkna se prolongó durante más de una hora. Al finalizar el encuentro, el opositor entregó al canciller una bandera cubana doblada de forma militar, en nombre de la resistencia dentro y fuera de la Isla.

Después de la reunión en la Cancillería, Gutiérrez-Boronat fue recibido en el Riigikogu, el Parlamento de Estonia, por su presidente, Lauri Hussar, según informó la ARC.

Durante esa conversación, que también habría durado más de una hora, abordaron la situación interna de Cuba, el respaldo ruso al régimen y el reconocimiento internacional de las fuerzas democráticas cubanas. La ARC indicó que su representante informó a Hussar sobre el “Acuerdo de Liberación” y el Acuerdo por la Democracia en Cuba, dos iniciativas impulsadas para coordinar a organizaciones opositoras.

“El motor del cambio es el levantamiento popular de la nación cubana contra la dictadura, el cerco diplomático y político a la dictadura es la mejor forma de respaldar a ese pueblo, esa es nuestra misión”, declaró Gutiérrez-Boronat después del encuentro.

La ARC aseguró además que su secretario general presentó al canciller estonio documentos sobre lo que la organización describió como la “plena participación” del régimen cubano en la agresión contra Ucrania. El comunicado no divulgó esos materiales ni precisó su contenido, por lo que su alcance no está disponible para verificación pública.

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