MIAMI, Estados Unidos ― José Daniel Ferrer criticó este jueves al Gobierno español por su respaldo al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) entre la Unión Europea y Cuba, al considerar que ese marco favorece al régimen de La Habana y no ha contribuido a resolver la crisis de derechos humanos en la Isla.
“No entendemos por qué España sigue siendo el principal actor en la defensa de ese acuerdo que la inmensa mayoría de los políticos europeos rechazan”, declaró el opositor cubano a la agencia EFE en Praga.
Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), hizo esas declaraciones durante su participación en un coloquio organizado en la capital checa por Forum 2000, una entidad dedicada a la defensa de los derechos humanos, la sociedad civil y la democracia. En sus comentarios, el disidente cuestionó directamente la posición de Madrid y sostuvo que el acuerdo europeo no ha generado una respuesta efectiva frente a la represión en Cuba.
La crítica del opositor apunta a una postura que el Ejecutivo español reiteró hace menos de dos meses. En una respuesta escrita al Senado fechada el 27 de marzo pasado, el Gobierno afirmó que España apoya el ADPC y lo considera “un instrumento adecuado para mantener un diálogo crítico y constructivo” con las autoridades cubanas. El documento añade que, a través de ese marco, Madrid ha instado a reformas orientadas a mejorar las condiciones de vida de la población y a avanzar hacia un sistema pleno de derechos y libertades.
El Gobierno español ya había defendido esa línea en octubre de 2025, también en una respuesta parlamentaria. Entonces sostuvo que, dentro del ADPC, se mantiene un diálogo institucionalizado sobre derechos humanos en el que se abordan los casos de activistas y defensores de derechos humanos cubanos, y aseguró haber trasladado a La Habana su preocupación por la falta de garantías procesales y las “altas y desproporcionadas” penas de cárcel impuestas a presos de conciencia.
Ferrer, sin embargo, rechazó la eficacia de ese enfoque. Según recogió EFE, el opositor afirmó que el acuerdo no ha producido señalamientos suficientes frente a la situación de derechos humanos en Cuba ni ha evidenciado una voluntad real del régimen de mejorarla. También recordó que, a su juicio, el Parlamento Europeo ya ha pedido en dos resoluciones suspender o revisar el pacto por considerar que beneficia a las autoridades cubanas.
El ADPC fue firmado el 12 de diciembre de 2016 y se aplica provisionalmente desde el 1 de noviembre del año siguiente. La ficha oficial del Consejo de la Unión Europea mantiene en blanco la notificación de ratificación correspondiente a Lituania, por lo que el acuerdo continúa sin entrar plenamente en vigor.









