La Guayabita del Pinar: del auge comercial a la intervención castrista

Fabricada durante décadas por la familia Garay, la bebida llegó a mercados europeos antes de sufrir el deterioro de su producción estatal.
guayabita del pinar, Cuba
Botellas de Guayabita del Pinar. (Foto: CC / Pxhere)

LA HABANA, Cuba.- Cuba tiene fama de producir un ron de alta calidad, al igual que otras bebidas alcohólicas, pero en su haber tiene una bebida muy singular: la Guayabita del Pinar.

Elaborada en Pinar del Río, con un fruto típico de la región occidental, la Guayabita del Pinar es una bebida inigualable. Este licor fue creado por Lucio Garay Zabala y su hermano Fulgencio, naturales de Vizcaya, España. Al emigrar a Cuba, los dos hermanos trajeron consigo las prácticas de destilación aprendidas en su patria. La suerte y el tesón acompañaron a estos emigrantes, que comenzaron a elaborar coñac en 1892 con las marcas registradas El Globo, El Portador y La Africana, en la calle Mercaderes n.º 33, en La Habana.

Ya con un capital creado y buenas relaciones mercantiles, se trasladaron hacia el territorio de Vuelta Abajo. Allí, Lucio Garay vio cómo, en los meses de invierno, los campesinos tabacaleros durante sus faenas ingerían para calentarse una bebida artesanal, elaborada, entre otros ingredientes, con una frutilla pequeña que todos llamaban guayabita del Pinar.

Un asturiano llamado Genaro Rivera combinó en un tonel cáscara de limón, yerbabuena, vainilla, reseda, toronjil y un puñado de guayabitas del Pinar. Añejó la mezcla varias semanas. Luego de comprobar que aquella bebida gustó a los que la probaron, la comercializó con gran éxito en un kiosco.

El vizcaíno Lucio Garay, por su habilidad y conocimiento en la destilación de licores, vio la posibilidad de hacer del mejunje un buen negocio y compró por un duro la fórmula a Genaro Rivera.

Respaldados por su amplia economía, y con el apoyo de otros comerciantes españoles, los hermanos Garay inscribieron en el Registro Mercantil la Guayabita del Pinar, más refinada, para su elaboración y venta al por mayor.

Lucio Garay se casó con la pinareña María Regla Mazón Guzmán el 14 de octubre de 1899. El matrimonio tuvo cinco hijos.

El 3 de marzo de 1904 Lucio Garay inscribió en el Registro de Marcas y Patentes la fábrica La Occidental, que produciría gaseosas, aguas medicinales y la Guayabita del Pinar, identificada como “licor especial”. La fábrica La Occidental estaba ubicada en la propia casa de Lucio Garay, en la calle Martí n.º104, en la ciudad de Pinar del Río.

La fama de la Guayabita del Pinar y la intervención castrista

Su fama se acrecentó cuando en 1911, en la Exposición Nacional de Licores Cubanos, que tuvo lugar en la capital, la variedad seca obtuvo el gran premio. En 1924, la firma, con su Guayabita, conquistó un tercer lugar en la Feria Internacional de Roma.

La Guayabita del Pinar se llegaría a elaborar en tres variedades: seca, dulce y en crema.

Lucio Garay, convertido ya en próspero industrial, diversificó sus negocios. Los extendió a otros renglones. Pero un clavo que accidentalmente le atravesó el pie le provocó una infección que lo llevó a la muerte el 15 de abril de 1927.

Su esposa, la pinareña María Regla Mazón Guzmán, con quien se había casado el 14 de octubre de 1899, y su hijo mayor, también llamado Lucio, continuaron al frente del negocio. El matrimonio había tenido cinco hijos.

El negocio fue intervenido por el gobierno castrista en 1960. Luego de que pasó a manos del Estado, la producción de Guayabita del Pinar decayó. Pero a partir de 1980 se intentó un rescate de esa bebida, que es casi un patrimonio nacional. Para ello, lo primero fue comenzar una reforestación de la guayabita en varias zonas de Pinar del Río. Unos años después se produjo un incremento de la exportación de botellas de Guayabita del Pinar, sobre todo hacia Polonia y España. 

En 1989, la Guayabita del Pinar obtuvo en Plovdiv, Bulgaria, la Medalla de Oro.    

La producción de la Guayabita del Pinar

El proceso para la producción de la Guayabita del Pinar siempre ha sido artesanal. En principio, la fábrica no tenía más que cuatro empleados; hoy no pasan de 20. Por tanto, su elaboración es muy rentable.

Para hacer la Guayabita del Pinar se emplean 192 litros de alcohol de caña de entre 93 y 95 grados, 360 libras de guayabita y 299 litros de agua con jarabe azucarado. Después que se asienta, se mezcla el fruto prensado con el líquido. Luego de 24 horas en reposo, se filtra y se envasa para el consumo.

Canción a la Guayabita

Hay una canción dedicada a la Guayabita del Pinar, de Cándido Fabré y la orquesta Original de Manzanillo, pero que fue popularizada a nivel internacional por el pinareño Willy Chirino, que, como buen hijo de ese terruño, la hizo muy suya.

Es una canción chispeante y pegajosa. Tiene un fragmento que dice: “Te para de cabeza, te pone a gozar”. Los que la hemos tomado sabemos que es cierto.

¿Dónde encontrar hoy esta bebida muy cubana, orgullo de todos los nacidos en Pinar del Río? Si aparece, es en lugares turísticos, hoteles y centros comerciales, en divisa. Su precio está por encima de los 12,75 euros, o sea, 10.072,50 pesos cubanos en el mercado informal; un precio que la mantiene fuera del alcance de la mayoría de los cubanos.

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