MADRID, España.- Estudiantes de Medicina de Santiago de Cuba denunciaron ante CubaNet que, a partir del próximo lunes 31 de agosto, los alumnos de primer y segundo año procedentes de varios municipios deberán trasladarse hacia la ciudad cabecera para recibir la docencia de forma centralizada y permanecer en la residencia estudiantil.
La denuncia, enviada a nuestra redacción fue confirmada posteriormente por dos estudiantes, quienes aseguraron que este martes 25 de agosto recibieron la información en la secretaría de la escuela.
Según los testimonios, la medida obligará a numerosos jóvenes a permanecer lejos de sus hogares y asumir gastos adicionales de transporte, alimentación y productos básicos, en un contexto marcado por el deterioro de la economía familiar y el elevado costo de la vida en Cuba.
“¿Con qué dinero vamos a trasladarnos? ¿Con qué dinero vamos a comer? ¿Cómo vamos a mantenernos lejos de nuestras casas cuando muchas familias cubanas apenas tienen para sobrevivir?”, cuestionan los estudiantes en el mensaje remitido a este medio.
Los jóvenes sostienen que el costo del pasaje representa ya una carga considerable para muchas familias y que el traslado no implica únicamente pagar el transporte hacia Santiago de Cuba, sino también afrontar los gastos cotidianos derivados de permanecer fuera del hogar.
“No es solamente pagar el viaje: es tener que conseguir comida, transporte, productos básicos y afrontar todos los gastos de estar lejos de casa”, señala la denuncia.
Los estudiantes aseguran que la situación podría obligar a algunos de ellos a escoger entre continuar la carrera o cubrir necesidades elementales.
“¿Estudiamos o comemos? ¿Pagamos el pasaje o compramos comida? ¿Continuamos la carrera o la abandonamos porque sencillamente no podemos costearla?”, plantean.
En su denuncia, insisten en que no se oponen a continuar sus estudios ni reclaman un trato especial, sino que piden que las autoridades tengan en cuenta las condiciones económicas de sus familias antes de aplicar una medida que implique nuevos gastos.
“Queremos estudiar. Queremos graduarnos. Queremos ser médicos y servir a nuestro pueblo. Pero no podemos hacer milagros con una economía familiar que ya está al límite”, expresaron.
Los alumnos también alertaron sobre el riesgo de que las dificultades económicas terminen provocando el abandono de la carrera entre estudiantes que, pese a tener vocación y haber dedicado años a su formación, no puedan sostener los gastos asociados al traslado y la permanencia en Santiago de Cuba.
“Detrás de cada posible abandono hay un joven que quizás tenga que renunciar a años de esfuerzo, no por falta de vocación, sino porque no puede darse el lujo de estudiar”, indicaron.
La denuncia refleja un problema que trasciende la organización académica y afecta directamente la capacidad de numerosas familias para mantener a sus hijos en la universidad.
“No somos números. No somos estadísticas. Somos jóvenes intentando sobrevivir mientras intentamos estudiar”, concluye el mensaje enviado a CubaNet.








