
Una sobrecarga eléctrica provoca evacuación en hospital de Santiago de Cuba
El incidente se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas eléctricas que alimentan la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios.

El incidente se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas eléctricas que alimentan la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios.

«Las negligencias aquí no parecen deberse al desconocimiento, sino a la falta de compromiso y respeto por la vida del paciente», lamentó una joven médica.

«Nuestra triste condición es que en estos momentos no tenemos alimentos», dijo el rector del centro a los estudiantes.

Hasta el momento se han recibido reportes de percepción en distintas zonas de las provincias Santiago de Cuba y Guantánamo.

Aquí lo verdaderamente alarmante no es solo la precariedad del transporte, sino la narrativa que pretende dignificarla.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Todo, absolutamente todo, necesita agua: cocinar, fregar, descargar el sanitario, limpiar el piso, lavar la ropa…

Un solo pomo de aceite puede absorber hasta un tercio del ingreso mensual de una familia asalariada.

El terremoto fue percibido en Santiago de Cuba y Guantánamo y se produjo solo 48 horas después de un sismo de mayor magnitud en la región oriental.

El crimen ocurrió el 1 de octubre de 2024 en las inmediaciones de la Sala Polivalente Alejandro Urgellés, en Santiago de Cuba.

El incidente se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas eléctricas que alimentan la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios.

«Las negligencias aquí no parecen deberse al desconocimiento, sino a la falta de compromiso y respeto por la vida del paciente», lamentó una joven médica.

«Nuestra triste condición es que en estos momentos no tenemos alimentos», dijo el rector del centro a los estudiantes.

Hasta el momento se han recibido reportes de percepción en distintas zonas de las provincias Santiago de Cuba y Guantánamo.

Aquí lo verdaderamente alarmante no es solo la precariedad del transporte, sino la narrativa que pretende dignificarla.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Todo, absolutamente todo, necesita agua: cocinar, fregar, descargar el sanitario, limpiar el piso, lavar la ropa…

Un solo pomo de aceite puede absorber hasta un tercio del ingreso mensual de una familia asalariada.

El terremoto fue percibido en Santiago de Cuba y Guantánamo y se produjo solo 48 horas después de un sismo de mayor magnitud en la región oriental.

El crimen ocurrió el 1 de octubre de 2024 en las inmediaciones de la Sala Polivalente Alejandro Urgellés, en Santiago de Cuba.
