
Asesinato de joven de 23 años en San Luis expone aumento de la criminalidad en Cuba
La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

El recorrido de la ayuda humanitaria ha estado acompañado de denuncias recurrentes de desvíos, distribución desigual y falta de transparencia.

El esquema se articuló tras la aprobación de un crédito bancario de 20 millones de pesos destinado a la Empresa de Conservas de Vegetales.

El incidente se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas eléctricas que alimentan la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios.

«Las negligencias aquí no parecen deberse al desconocimiento, sino a la falta de compromiso y respeto por la vida del paciente», lamentó una joven médica.

«Nuestra triste condición es que en estos momentos no tenemos alimentos», dijo el rector del centro a los estudiantes.

Hasta el momento se han recibido reportes de percepción en distintas zonas de las provincias Santiago de Cuba y Guantánamo.

Aquí lo verdaderamente alarmante no es solo la precariedad del transporte, sino la narrativa que pretende dignificarla.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Todo, absolutamente todo, necesita agua: cocinar, fregar, descargar el sanitario, limpiar el piso, lavar la ropa…

La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

El recorrido de la ayuda humanitaria ha estado acompañado de denuncias recurrentes de desvíos, distribución desigual y falta de transparencia.

El esquema se articuló tras la aprobación de un crédito bancario de 20 millones de pesos destinado a la Empresa de Conservas de Vegetales.

El incidente se originó por una sobrecarga de voltaje en las líneas eléctricas que alimentan la Unidad de Cuidados Intensivos e Intermedios.

«Las negligencias aquí no parecen deberse al desconocimiento, sino a la falta de compromiso y respeto por la vida del paciente», lamentó una joven médica.

«Nuestra triste condición es que en estos momentos no tenemos alimentos», dijo el rector del centro a los estudiantes.

Hasta el momento se han recibido reportes de percepción en distintas zonas de las provincias Santiago de Cuba y Guantánamo.

Aquí lo verdaderamente alarmante no es solo la precariedad del transporte, sino la narrativa que pretende dignificarla.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Todo, absolutamente todo, necesita agua: cocinar, fregar, descargar el sanitario, limpiar el piso, lavar la ropa…
