MADRID, España.- Cuba recibió 1.810.663 visitantes internacionales entre enero y diciembre de 2025, una cifra que representa una caída del 17,8 % respecto a 2024 y el nivel más bajo desde 2002, si se excluyen los años afectados por la pandemia de la COVID-19, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). El informe precisa además que ese volumen equivale al 82,2 % del registrado el año anterior, lo que confirma la persistencia de la tendencia descendente del sector turístico en la Isla.
De acuerdo con el reporte oficial, en 2025 arribaron al país 2.604.092 viajeros en total, una categoría que incluye tanto a visitantes internacionales como a otros tipos de viajeros. Esta cifra representa el 86,6 % del volumen alcanzado en 2024 y supone, en términos absolutos, 404.621 viajeros menos que al cierre del ejercicio previo, reflejando una contracción general del flujo de personas hacia Cuba.
Canadá se mantuvo como el principal mercado emisor, con 754.010 visitantes, seguido por la comunidad cubana residente en el exterior, con 228.091 viajes, y por Rusia, con 131.882 visitantes. No obstante, los tres mercados registraron descensos interanuales. También mostraron retrocesos Estados Unidos, con 110.005 visitantes, y México, con 56.438, mientras que entre los países europeos destacaron las caídas en España (46.489), Francia (36.884) y Alemania (33.056).
El informe señala que solo Argentina y Colombia registraron incrementos interanuales en la llegada de turistas, con 49.428 y 35.202 visitantes respectivamente, en contraste con la tendencia general de retroceso observada en la mayoría de los mercados emisores tradicionales. En el caso de Alemania, la llegada de turistas se redujo prácticamente a la mitad en comparación con 2024, uno de los descensos más pronunciados del año.
Las cifras oficiales confirman que el sector turístico no logró cumplir las previsiones del Gobierno, que había proyectado la llegada de 2,6 millones de visitantes internacionales en 2025. Los datos mensuales también evidencian el deterioro del ritmo de llegadas, con 180.944 visitantes internacionales registrados en diciembre, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
El retroceso del turismo se produce en un contexto marcado por la crisis económica, energética y de servicios que atraviesa el país, factores que han impactado tanto en la conectividad aérea como en la calidad de la oferta turística. Pese a ello, el Gobierno ha mantenido en los últimos años una elevada inversión en infraestructura hotelera, una estrategia que continúa generando críticas entre economistas, analistas y población en general debido al bajo nivel de ocupación y al deterioro de otros sectores productivos.








