MIAMI, Estados Unidos ― La organización sueca Civil Rights Defenders otorgó al medio independiente cubano La Hora de Cuba su premio anual correspondiente a 2026, compartido este año con la publicación georgiana Netgazeti, en reconocimiento a su defensa de la libertad de prensa, la democracia y el acceso a información independiente en contextos represivos.
El galardón será entregado el 18 de mayo de 2026 en Estocolmo, según anunció la organización.
Civil Rights Defenders afirmó que La Hora de Cuba y Netgazeti fueron premiados por su “excepcional resistencia y valentía” en defensa de la libertad de expresión y del periodismo libre. La organización subrayó que ambos medios operan en países donde el poder responde al escrutinio público con amenazas, acoso y condenas de prisión, pero aun así continúan informando.
El reconocimiento convierte aLa Hora de Cuba en el primer medio de prensa de las Américas en recibir el premio Civil Rights Defenders. En la región, el antecedente inmediato fue la ONG venezolana Foro Penal, galardonada en 2023 por su trabajo de defensa legal y monitoreo de presos políticos.
Henry Constantín, director de La Hora de Cuba, fue invitado a recibir el premio en Suecia, pero no podrá asistir porque las autoridades cubanas le prohíben salir del país desde 2019, salvo que se exilie, una opción que rechaza, de acuerdo con la nota difundida en redes sociales por el propio medio.
CubaNet reportó en 2022 que Constantín había denunciado estar “regulado” desde 2019, y la Sociedad Interamericana de Prensa afirmó en 2025 que el régimen cubano le mantenía una prohibición de viaje desde hacía más de siete años.
“La Hora de Cuba ha recibido muchos ‘premios’ antes que este: más de 40 arrestos, cientos de citaciones policiales e interrogatorios, miles de amenazas, varias campañas de difamación, unas cuantas prohibiciones de salir de Cuba durante años, vigilancia continua, vandalismo contra mí casa, violencia física, acusaciones policiales”, aseguró Constantín.
“Pero este es un premio distinto, uno que no busca callarnos, aislarnos o forzarnos a emigrar, todo lo contrario: es un premio que sí agradecemos con todo el corazón, un premio que nos alegra y nos fortalece para seguir compartiendo libertad e información desde muy dentro del país, desde Camagüey y cada ciudad en la que nuestro equipo funciona”, añadió el periodista, que fue expulsado de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.
Civil Rights Defenders sostuvo que La Hora de Cuba opera en “uno de los entornos mediáticos más cerrados del mundo” y que el periodismo independiente en la Isla está, en la práctica, criminalizado. La organización destacó que el medio documenta detenciones arbitrarias, juicios políticos y formas cotidianas de represión que no son abordadas por los medios estatales cubanos.
El propio Constantín resumió ante Civil Rights Defenders la naturaleza de ese trabajo con una frase directa: “Esto no es un trabajo en el verdadero sentido de la palabra, sino más bien un ejercicio de supervivencia”. La organización también señaló que el periodista y sus colegas han sido objeto durante largo tiempo de acoso y de varios períodos de detención.
La Hora de Cuba, con sede principal en Camagüey y equipo dentro de la Isla, lleva más de una década documentando la realidad cubana desde el interior del país. El propio medio registra más de 30 detenciones de periodistas, casi un centenar de citaciones a colaboradores, familiares, amistades o contactos, además de amenazas, prohibiciones de salida del país, vigilancia, registros domiciliarios y confiscación de bienes de trabajo.
La Hora de Cuba ha cubierto episodios clave de los últimos años en la Isla, entre ellos la protesta del 27 de noviembre de 2020, las manifestaciones populares del 11 de julio de 2021 en Camagüey y protestas vinculadas a los apagones. De acuerdo con el medio, varios de sus colaboradores fueron detenidos durante esas coberturas.
Iris Mariño, vicedirectora de La Hora de Cuba, afirmó que el premio tiene un sentido personal y político frente al aparato represivo cubano. “Este premio sobre todas las cosas para mí significa que el miedo no puede ser un obstáculo en tu vida. Vivir en dictadura y haber sido sometida por el aparato represor a disímiles actos de violencia psicológica, verbal y hasta física, no ha sido el factor que determine mi cotidianidad. Cada acción represiva que he vivido, cada obstáculo me ha hecho desear más la libertad y la democracia para Cuba y trabajar en pos de ello”, declaró.
El premio Civil Rights Defender se concede anualmente desde 2013 a defensores de derechos humanos u organizaciones que continúan su trabajo pese a riesgos para su seguridad, según la propia organización sueca. Entre sus galardonados anteriores figuran el Centro Sirio para los Medios de Comunicación y la Libertad de Expresión, en 2025; Mariia Sulialina, de Ucrania, en 2024; Foro Penal, de Venezuela, en 2023; Frank Mugisha, de Uganda, y Xheni Karaj, de Albania, en 2022; además del activista bielorruso Ales Bialiatski, premiado en 2014.
Civil Rights Defenders enmarcó el reconocimiento en un deterioro global de la libertad de prensa. La organización citó el informe Democracy Report 2026 de V-Dem, según el cual la censura mediática es la táctica más común entre gobiernos en proceso de autocratización.
Reporteros Sin Fronteras sostiene que Cuba sigue siendo el peor país de América Latina para la libertad de prensa y que, desde 2021, el espacio abierto por medios digitales independientes se ha cerrado gradualmente mientras se intensifica la represión contra periodistas. Freedom House, por su parte, describe a Cuba como un Estado de partido único que prohíbe el pluralismo político, veta los medios independientes, reprime la disidencia y restringe severamente las libertades civiles básicas.







