LIMA, Perú — El Centro de Denuncias Defensa CD solicitó este lunes la intervención inmediata de UNICEF en el caso del adolescente cubano Jonathan David Muir Burgos, de 16 años, recluido en la prisión de máxima seguridad Canaleta, en Ciego de Ávila, donde su estado de salud continúa deteriorándose sin la atención médica necesaria.
La petición fue enviada mediante una carta formal a Sunny Guidotti, representante adjunta del organismo en La Habana, en la que la organización alerta sobre la gravedad de las condiciones que enfrenta el menor dentro del penal.
Según el documento, citado por Martí Noticias, Jonathan presenta deshidrosis severa, infecciones bacterianas por estreptococo beta hemolítico y estafilococo, parasitismo intestinal y lesiones dermatológicas de consideración, cuadro que se habría agravado por la falta de tratamiento y las deficientes condiciones higiénicas del centro penitenciario.
“Lo que preocupa en este momento no es solo su detención, sino cómo se está manejando: hay un deterioro físico evidente, episodios recientes de enfermedad sin atención médica adecuada y un uso cada vez más claro de mecanismos de presión psicológica, tanto sobre él como sobre su familia”, afirmó Juan Carlos Vargas, director del Centro de Denuncias Defensa.
“Esto no es un caso estático, es una situación que empeora día a día”, añadió.
El adolescente fue detenido el 16 de marzo junto a su padre, el pastor evangélico Elier Muir Ávila, cuando ambos acudieron a una citación policial en Morón. Aunque el religioso fue liberado horas después, el menor permaneció bajo custodia y posteriormente fue procesado por el presunto delito de sabotaje, a raíz de las protestas ocurridas el 13 de marzo, desencadenadas por un apagón de más de 26 horas y la escasez prolongada de alimentos.
Desde el 3 de abril, Jonathan permanece en Canaleta, un establecimiento penitenciario destinado a adultos. Familiares denunciaron que durante sus primeros días en el penal tuvo que dormir en el suelo para evitar un colchón plagado de chinches.
Las gestiones legales emprendidas por la defensa tampoco prosperaron. Tanto el habeas corpus como la solicitud de cambio de medida cautelar fueron rechazados por el tribunal competente.
Su padre advirtió esta semana que el joven “está desesperado por salir de ese lugar” y que su condición “se deteriora tanto física como mentalmente”.
La denuncia también señala que las autoridades estarían utilizando el régimen de visitas como una forma de presión sobre la familia, con cancelaciones arbitrarias y amenazas de limitar los encuentros si continúan denunciando el caso ante la opinión pública y organismos internacionales.
En medio de la creciente preocupación, el jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, difundió un video junto a los padres del menor en el que reclamó su liberación inmediata.










