MADRID, España.- La presa política cubana Lizandra Góngora Espinosa enfrenta serios problemas de salud en la prisión Los Colonos, en la Isla de la Juventud, sin recibir la atención médica especializada que requiere, denunció el centro de asesoría legal Cubalex.
Durante una visita reciente, sus familiares constataron que la activista presenta afectaciones en su salud mental, manchas en el rostro y un evidente deterioro físico, de acuerdo con la información recibida por la organización.
Góngora, madre de cinco hijos, padece anemia de células falciformes y un fibroma uterino que le provoca dolores y hemorragias. Familiares y organizaciones de derechos humanos han denunciado reiteradamente que las autoridades penitenciarias no le proporcionan el tratamiento adecuado para esas afecciones.
La mujer permanece recluida en una celda de castigo desde al menos el 20 de julio, después de sufrir una presunta provocación por parte de una presa común identificada como Yaquelín, con quien habría tenido enfrentamientos previos dentro del penal, según Cubalex.
La organización afirmó que las autoridades penitenciarias mantienen a la opositora en una celda de aislamiento, pese a las denuncias sobre el impacto que esta medida ha tenido en su estado de salud.
De acuerdo con la información divulgada, la jefa de la prisión habría dicho durante una reunión colectiva que varios procesos penitenciarios, entre ellos los cambios hacia regímenes de menor severidad, estaban paralizados por culpa de Góngora. Cubalex consideró que esa declaración buscaba poner al resto de las reclusas en contra de la activista.
Góngora se encuentra recluida a cientos de kilómetros de su residencia familiar en la provincia de Artemisa. Cubalex señaló que, antes de la visita reciente, llevaba más de seis meses sin ver a sus hijos debido a la distancia, la crisis del transporte y el costo de los viajes hacia la Isla de la Juventud.
El traslado de Góngora a ese territorio ha dificultado el contacto regular con su familia y la entrega de alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad, suministros de los que dependen numerosos reclusos ante las carencias del sistema penitenciario cubano.
Ángel Delgado, esposo de la activista y responsable del cuidado de sus hijos, ha denunciado que la reclusión lejos de su hogar agrava el impacto emocional y económico de su encarcelamiento.
Góngora fue detenida por participar en las manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J) en Güira de Melena, Artemisa. Un tribunal militar la condenó a 14 años de privación de libertad por los delitos de sabotaje, robo con fuerza y desórdenes públicos.
En 2023 fue trasladada desde la cárcel de mujeres El Guatao, en La Habana, hasta la prisión Los Colonos. Desde entonces, familiares y activistas han denunciado episodios de aislamiento, represalias y falta de asistencia médica.
Cubalex recordó que las normas internacionales recomiendan que las mujeres encarceladas sean ubicadas, siempre que sea posible, cerca de sus hogares, especialmente cuando tienen hijos bajo su cuidado.









