MADRID, España.- Al menos 20 personas murieron en 27 sucesos violentos ocurridos en Cuba durante julio de 2026. Otros ataques dejaron varios heridos, algunos de gravedad o con lesiones permanentes.
Los hechos se extendieron por diez provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, pero casi la mitad ocurrió en La Habana. La capital acumuló 12 sucesos, equivalentes al 44,4% del total, y concentró 12 de las 20 muertes.
Las cifras representan un mínimo y no reflejan la totalidad de la criminalidad ocurrida en el país. Muchos hechos no llegan a divulgarse, mientras otros se conocen con datos incompletos, principalmente mediante denuncias de familiares, vecinos, activistas, observatorios independientes y fuentes comunitarias.

La Habana concentró seis de cada diez muertes
La Habana encabezó el registro con 12 sucesos y 13 víctimas identificadas. Doce de ellas murieron, lo que representa el 60% de los fallecidos durante julio.
Centro Habana fue el municipio con mayor cantidad de hechos mortales en la capital, con tres. Allí fueron asesinados Dayana Borges, Josué Espinoza y Ramón Montalvo.
En Habana del Este ocurrieron dos sucesos que dejaron tres muertos. Uno de ellos fue el doble homicidio de los jóvenes Hayden Abel Caballero y Keller Pino Griñán, en las inmediaciones del Parque Hanoi, en Alamar. La otra víctima fue Armando Lara, conocido como “El Kini”.
Arroyo Naranjo también registró dos hechos mortales. Marianao, San Miguel del Padrón, Cerro, La Lisa y El Cotorro aparecen con un caso cada uno, aunque el ataque registrado en La Lisa no terminó con la muerte de la víctima.
Fuera de la capital, Matanzas acumuló cuatro sucesos y Ciego de Ávila, tres. En Artemisa, Cienfuegos, Las Tunas, Pinar del Río, Santiago de Cuba, Mayabeque y Guantánamo se registró un caso por territorio. Isla de la Juventud también reportó uno.
Matanzas tuvo cuatro víctimas identificadas y dos fallecidos. En Ciego de Ávila fueron registradas cuatro víctimas, una de ellas mortal.
Veinte fallecidos en 19 sucesos
De los 27 hechos registrados, 19 terminaron con al menos una persona muerta. Esto equivale al 70,4% de los casos.
El total de fallecidos ascendió a 20 debido al doble homicidio ocurrido en Alamar. Entre las víctimas mortales había 13 hombres y siete mujeres.
Los hombres también fueron mayoría en el conjunto de personas identificadas: 18 de las 29 víctimas eran de sexo masculino y diez de sexo femenino.
La violencia contra los hombres estuvo relacionada principalmente con ataques en espacios públicos, discusiones, riñas, presuntos ajustes de cuentas y robos o intentos de robo.
Entre ellos se encuentra el ataque contra un joven para quitarle una motorina en Morón, Ciego de Ávila. La víctima sobrevivió, pero perdió un pie como consecuencia de las lesiones.
También en Ciego de Ávila, pero en el municipio Florencia, cuatro hombres encapuchados irrumpieron en una vivienda, golpearon y amenazaron a sus ocupantes y presuntamente robaron 12.000 euros, joyas y otros bienes.
En Centro Habana, un hombre de 65 años fue asesinado durante un intento de robo de su teléfono. En Manuel Tames, Guantánamo, el campesino Antonio Yemén, conocido como “Toñito”, fue estrangulado por personas que entraron en su finca para robar animales.
Otro homicidio, ocurrido en una vivienda de Pueblo Nuevo, Matanzas, estuvo acompañado de denuncias sobre la desaparición de dinero y un teléfono.
Seis mujeres fueron víctimas de feminicidio
Seis de las siete mujeres asesinadas durante julio murieron en hechos clasificados como feminicidios. Tres fueron atacadas por sus parejas.
Entre las fallecidas se encuentra Yunierkis Gómez Lozano, de 43 años, quien murió en Cumanayagua, Cienfuegos, durante un forcejeo con su pareja.
Yeni María Peñas Leyva, de 23 años, fue atacada presuntamente por su expareja en Las Tunas. Dayana Borges, de 26 años, fue asesinada en Centro Habana.
En Nueva Gerona fue hallada muerta Kirenia López Mendoza, de 43 años. Personas cercanas afirmaron que sufría maltratos de su pareja y que había acudido anteriormente a la Policía.
También murió Merlin Noay, de 17 años, después de permanecer varios días hospitalizada por las lesiones sufridas durante un ataque en Songo La Maya, Santiago de Cuba. El presunto agresor era su padrastro.
El sexto caso fue el de una mujer conocida como “La Mora”, asesinada en El Cotorro. Las circunstancias del crimen y el vínculo con la presunta agresora no habían sido aclarados.
Tres víctimas eran menores de edad
Hasta el momento solo ha trascendido la edad de 14 de las 29 víctimas identificadas. Ocho de ellas tenían menos de 30 años y tres eran menores de edad.
Dos adolescentes de 17 años murieron durante el mes. Merlin Noay falleció tras el ataque ocurrido en Santiago de Cuba. Dainelis Duque Estrada Días, también de 17 años, murió en Arroyo Naranjo después de recibir una puñalada que iba dirigida al conductor de la motocicleta en la que viajaba.
Jean Franco Larred, de 16 años, resultó gravemente herido durante una agresión con machete en Jagüey Grande, Matanzas.
Entre las víctimas cuya edad pudo determinarse había, además, cinco personas de entre 18 y 29 años, tres de entre 30 y 44, una de entre 45 y 59 y dos mayores de 60.
Armas blancas en al menos ocho hechos
El tipo de arma o método de agresión pudo conocerse en 14 de los 27 sucesos. Las armas blancas fueron el medio más frecuente. Se utilizaron en al menos ocho ataques que dejaron nueve víctimas identificadas, entre ellas dos jóvenes asesinados en Alamar.
En Bauta, Artemisa, un hombre recibió siete heridas con un objeto punzocortante durante un presunto intento de robo.
También se registraron tres golpizas, dos ataques con armas de fuego y un estrangulamiento.
Los disparos estuvieron presentes en el asesinato de Michael Rizzo, conocido como “Nariz Partida”, en Colón, Matanzas, y en el asalto a la vivienda de Florencia, donde un hombre y su hija resultaron heridos.
El campesino Antonio Yemén, en Guantánamo, fue estrangulado.
Ataques no mortales dejaron lesiones graves
Ocho de los 27 sucesos no causaron muertes, pero varios dejaron lesiones graves o permanentes. Entre ellos hubo apuñalamientos, ataques con machetes, agresiones durante robos y asaltos a viviendas.
Los casos más severos incluyeron víctimas hospitalizadas en estado grave, un adolescente herido con un machete y un joven que perdió un pie tras ser atacado para robarle su motorina. En Cárdenas, una agresión con cuchillo dejó varios lesionados, al menos dos de ellos hospitalizados.
También revelan una elevada letalidad entre los sucesos que llegaron a conocerse: siete de cada diez terminaron con al menos una persona muerta.
La falta de estadísticas públicas detalladas, las denuncias incompletas y la limitada información sobre numerosos casos dificultan conocer la verdadera dimensión de la violencia criminal en Cuba.









