LIMA, Perú – El sistema eléctrico cubano atraviesa momentos críticos en lo que va de año, con cortes de energía extendidos en casi todo el país y una brecha cada vez mayor entre la capacidad real de generación y la demanda, según los datos oficiales más recientes.
Según el parte de la Unión Eléctrica (UNE), para el horario de mayor demanda —la tarde y la noche— se prevé una disponibilidad de apenas 1.426 MW, frente a una demanda estimada de 3.150 MW, lo que implica un déficit de 1.724 MW. En consecuencia, la UNE estima una afectación de hasta 1.754 MW.
Este desbalance provoca apagones simultáneos en amplias zonas del territorio, y quedará sin servicio alrededor del 56 % del país al mismo tiempo, una cifra que ilustra la magnitud del deterioro del sistema y que se refleja en cortes prolongados, inestabilidad en los horarios anunciados y dificultades para sostener el suministro incluso en centros urbanos principales, incluida La Habana.
El descontento se refleja en los comentarios de usuarios cubanos en la publicación oficial de la UNE, donde predominan el cansancio, la indignación y la desconfianza.
“Ayer fue un Sábado Negro, sin corriente la gran mayoría del día, solo dos o tres horas del día. Hoy domingo ya están muchos apagado y los que no lo están vamos atrás, cada día es peor que el anterior y la incompetencia de quienes deberían cumplir con su misión con el pueblo crece cada vez más (…) Están haciendo que el pueblo llegue a un punto que solo ustedes serán los responsables”, comentó a la UNE una internauta identifica como Maricela Guerrero.
“Sigo haciendo la misma pregunta y ningún dirigente responde, ¿cómo cocinar? Si el mismo ministerio de Energía y Minas no nos garantiza el gas de balita ya por siete meses y nos apagan por más de ocho horas diarias”, denunció la usuaria Elizabeth González Aznar.
“No se cansan de dar los mismos partes todos los días, con las mismas justificaciones, es agobiante levantarte todos los días sin esperanza de mejoría”, escribió Idania Rodríguez Rodríguez, otra internauta.
Las causas del colapso son múltiples y de carácter estructural. Parte importante de la generación térmica se encuentra fuera de servicio por averías o por mantenimientos prolongados, lo que reduce la base de producción sobre la que se sostiene el sistema. A esto se suman las limitaciones en la generación distribuida, afectada por la escasez de combustible y de insumos básicos, lo que ha dejado inoperantes decenas de motores y plantas de apoyo.
Aunque en los últimos meses se han incorporado parques solares al Sistema Eléctrico Nacional, su contribución, concentrada fundamentalmente en el horario diurno, no logra compensar la pérdida de capacidad de las centrales termoeléctricas ni cubrir los picos de consumo nocturnos, cuando se producen las mayores desconexiones.








