LIMA, Perú — El asesinato de un joven de 23 años en el municipio de San Luis, en Santiago de Cuba, ha vuelto a poner en foco las denuncias sobre el incremento de la violencia, la inseguridad ciudadana y la falta de respuesta institucional del régimen en la Isla.
La víctima, Ernesto Ramírez Ramos, murió el 1 de mayo, de acuerdo con información difundida por el periodista independiente Yosmany Mayeta a través de su plataforma «Súbelo Mayeta». Vecinos identificaron como presunto autor a Brayan Aguilera, a quien señalan como reincidente en hechos violentos con armas blancas.
Personas cercanas al joven fallecido lo describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflictos, lo que ha acentuado la conmoción en la comunidad. El caso, además, ha generado cuestionamientos por los antecedentes del sospechoso.
Según el propio Mayeta, en agosto de 2025 Aguilera —entonces menor de edad— resultó herido con arma blanca dentro del bar «Bajo 0» y fue trasladado de urgencia a un hospital. El periodista indicó que cubrió aquel suceso, pero que el entorno familiar del implicado reaccionó con hostilidad y optó por el silencio.
Nueve meses después, el mismo joven figura como principal sospechoso de un homicidio en su localidad. “Eso no es casualidad. Es el resultado de años de impunidad, de violencia sin respuesta”, escribió Mayeta, quien atribuyó el hecho a la falta de actuación efectiva por parte de las autoridades castristas.
El crimen ocurre en un contexto de otros hechos violentos registrados en la provincia. En noviembre de 2024, varios miembros de la familia Peña Sablón fueron asesinados y su vivienda incendiada en el barrio Chamarreta, también en San Luis, sin que se informaran resultados oficiales de la investigación.
Asimismo, en junio de 2025, un joven murió tras ser apuñalado durante un asalto en el municipio de Contramaestre, presuntamente a manos de tres adolescentes.
Datos del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana apuntan a un aumento significativo de la criminalidad en el país. La organización reportó 1.319 delitos en el primer semestre de 2025, lo que representa un incremento del 115% respecto al mismo período del año anterior y del 336% frente a 2023. Entre esos casos se contabilizan 63 homicidios y un promedio de 7,3 crímenes diarios.










