Subsecretario de Estado de EE.UU. acusa al régimen de canalizar recursos “únicamente hacia la represión”

Jeremy Lewin también aseguró que “el sistema comunista de Cuba es una mentira cruel”.
De izquierda a derecha, Miguel Díaz-Canel, Osnay Miguel Colina Rodríguez y Manuel Marrero Cruz
De izquierda a derecha, Miguel Díaz-Canel, Osnay Miguel Colina Rodríguez y Manuel Marrero Cruz (Foto: Presidencia Cuba)

MIAMI, Estados Unidos ― Jeremy Lewin, subsecretario interino de Estado de EE.UU. para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, acusó al régimen cubano de sostener un sistema económico basado en la escasez, la corrupción y el desvío de recursos hacia la represión interna y los negocios estatales vinculados a GAESA, en una publicación en X en la que reaccionó a un reportaje sobre el deterioro de la libreta de racionamiento en Cuba.

“El sistema comunista de Cuba es una mentira cruel. Los estantes de las tiendas están totalmente desprovistos de productos básicos debido a décadas de corrupción incalculable y mala gestión por parte de las élites del régimen. Canalizan los recursos únicamente hacia la represión interna y empresas turísticas estatales que solo sirven para llenar las cuentas en el extranjero de GAESA y de los cleptócratas del régimen. No es de extrañar que más de 1 millón de cubanos huyeran a EE.UU. solo durante los años de Biden”, escribió Lewin este domingo.

El funcionario estadounidense hizo el comentario al compartir un reportaje de The Associated Press (AP) sobre la crisis de las bodegas estatales y la pérdida de eficacia de la libreta de abastecimiento, un sistema instaurado en Cuba a comienzos de la década de 1960 y que durante décadas garantizó productos subsidiados a la población. AP describió una bodega en el centro de La Habana con estantes casi vacíos y unos 5.000 clientes dependientes de ese establecimiento para acceder a alimentos subsidiados.

El reportaje recoge el testimonio de José Luis Amate López, trabajador de una bodega habanera, quien afirmó que la libreta ya no garantiza la subsistencia de los cubanos. “Realmente ningún cubano ya puede vivir con los productos de la libreta”, expresó Amate López.

AP también señaló que la libreta, que antes incluía productos como leche, pescado e incluso cigarrillos, se ha reducido hasta quedar lejos de cubrir las necesidades básicas de las familias cubanas. Según el reporte, en abril Amate López solo tenía arroz, azúcar y garbanzos partidos para vender en la bodega donde trabaja. También indicó que beneficios simbólicos asociados a cumpleaños de 15 años o a personas que cumplen 65 años se han deteriorado o no llegan a los establecimientos.

El texto incluye testimonios de residentes que comparan la situación actual con el llamado Período Especial de los años 90 del pasado siglo. Aunque durante aquella etapa la ayuda soviética desapareció y la privación golpeó severamente a la isla, varios cubanos citados por la agencia consideran que el deterioro presente es peor. Amate López recordó que su bodega de décadas atrás estaba tan abastecida que “no podía casi ni caminar”.

Ana Enamorado, habanera de 68 años, dijo que en abril solo pudo comprar garbanzos partidos y un kilogramo de azúcar en su bodega asignada. “En la libreta no viene casi nada y estamos viviendo casi del aire”, afirmó. La mujer, según AP, depende de un salario y una pensión que suman unos 8.000 pesos cubanos al mes y tiene dificultades para adquirir productos en las mipymes. “Ahora hay que reducir, una comida al día y vivir del recuerdo”, dijo Enamorado.

El deterioro del sistema de racionamiento ocurre en medio de una economía marcada por inflación, apagones, escasez de combustible y una creciente dolarización de los bienes básicos. Mientras, cada vez más cubanos no pueden pagar alternativas fuera de las tiendas estatales y deben subsistir con salarios insuficientes.

William LeoGrande, profesor de American University citado por AP, atribuyó parte del problema a la falta de fondos del Gobierno cubano. “Simplemente ya no tienen el dinero para hacerlo”, dijo sobre la incapacidad estatal para sostener el abastecimiento. También afirmó que el Gobierno “metió la pata” con la unificación monetaria de 2021 y que la inflación persistió porque el Estado gasta más dinero del que ingresa.

LeoGrande sostuvo además que cualquier ajuste fuerte del gasto estatal tendría un costo social elevado. “Cualquier recorte importante del gasto estatal va a tener un impacto social profundo, por eso no lo han hecho”, dijo, antes de señalar que la inversión gubernamental en turismo es “mucho mayor” que la demanda turística, pese al desplome del sector.

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