LIMA, Perú — El escritor cubano Leonardo Padura presentó este sábado su novela Morir en la arena ante una sala llena en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde aprovechó el encuentro para reflexionar sobre la situación actual de Cuba y la necesidad de cambios en el país.
Durante la presentación, reseñada por el sitio Infobae, el autor describió un escenario marcado por el deterioro de las condiciones de vida. Aseguró que la realidad en la Isla se ha vuelto “amarga” y advirtió sobre un punto límite que podría derivar en una crisis humanitaria. En ese contexto, mencionó factores como las restricciones energéticas y las dificultades económicas que afectan a la población.
Padura ilustró la situación con un ejemplo personal: “Mi madre tiene noventa y ocho años. Recibe una jubilación de 1.500 pesos; una jubilación promedio en Cuba es de 3.000 pesos. Un paquete de treinta huevos vale 3.000 pesos, un kilo de leche vale 1.800. ¿Cómo esa señora pudiera vivir si no tuviera un poco de FE, que en Cuba decimos es ‘familiar en el extranjero’ —mi hermana que vive en Miami—, y otro poco de fe interior, que somos mi mujer y yo?”.
El escritor también se refirió al impacto de la emigración en la estructura demográfica del país. “Después de la pandemia, han salido de Cuba entre 1,5 millones y 2 millones de cubanos. Estamos hablando de un doce, catorce, quince por ciento de la población, y hay gente que dice que más. Son gente joven, profesionales, mujeres en edad fértil. Eso va a traer una crisis demográfica”, afirmó.
Sobre el panorama político, apuntó a la falta de transformaciones estructurales. “Cuba ahora mismo tiene sobre la mesa todos los escenarios, desde el de cambiar todo para que no cambie nada, hasta una intervención militar. Pero Cuba debe cambiar, no porque Trump diga que Cuba debe cambiar, sino porque los cubanos necesitan que Cuba cambie”, sostuvo.
Padura también abordó la situación de los jubilados en la Isla. “La gente que llega a la edad que tenemos nosotros, sesenta y tantos, setenta años, se jubilan y, en el caso cubano, se encuentran en un estado de vulnerabilidad muy grande. No les alcanza la jubilación después de cuarenta y cinco años de trabajo para vivir dignamente”, afirmó.
El autor vinculó estos elementos con el sentir de su generación, un tema presente en su obra. “Mi generación nadó, nadó, nadó, llegó a la orilla y cuando dio los primeros pasos en la arena, la arena se los tragó. Es la sensación que tenemos”, expresó.
En medio de la crisis, también destacó la búsqueda de alivio en la vida cotidiana. “En estos días que hay tanta carencia y tantos problemas en Cuba, creo que nunca en toda mi vida había oído más música. Lamentablemente, la música que se oye ahora es el reguetón, pero la gente necesita respirar, necesita vivir”, comentó.
Padura se refirió además a las dificultades para publicar en la Isla. “Me dicen que falta papel y sé que no hay papel, pero también creo que no hay mucha voluntad de publicar. Trato de escribir con la mayor independencia posible y con la noción de que mi literatura no será propaganda. No voy a hacer literatura de propaganda (…) Se pueden decir muchísimas cosas sin convertir la novela en un campo de combate político”, concluyó.
Considerado uno de los narradores más reconocidos e influyentes de la literatura cubana contemporánea, Leonardo Padura es autor de una amplia obra que incluye novelas policiales, ensayos y narrativa histórica. Alcanzó proyección internacional con la serie protagonizada por el detective Mario Conde y ha sido distinguido con premios como el Premio Princesa de Asturias de las Letras.
Su escritura, marcada por una mirada crítica sobre la realidad cubana, combina el retrato social con la exploración de la memoria y la identidad. En los últimos años, Padura se ha referido incesantemente a la dura crisis que atraviesa la Isla y que está signada por la falta de alimentos y medicinas, los prolongados cortes eléctricos y la emigración masiva.










