Con la esperanza de crear en el ámbito de la lengua española un Booker o un Goncourt, fue presentado en Madrid el Premio Aena Narrativa, auspiciado por la empresa pública aeroportuaria española de ese nombre, cuyo objetivo inmediato sería “reforzar el hábito de la lectura y estimular que se publiquen buenos libros”.
Pero, eso sí, el bombazo en el mundo editorial por lo pronto ha tenido más que ver con la dotación anunciada por los organizadores: un millón de euros para el autor del libro ganador.
El nuevo galardón igualará el monto principal del Planeta, el lauro más dispendioso de cuantos se entregan a obras en español, pero además otorgará 30 mil euros a cada uno de los otros cuatro finalistas, al tiempo que los organizadores aseguran que en este caso no se trata de adelantos encubiertos puesto que el ganador también recibirá los royalties correspondientes por ventas.
Presentado este jueves en sociedad por el presidente de Aena, Maurici Lucena, y por la novelista española Rosa Montero, presidente del jurado de la primera edición, el premio se ha desligado de intereses comerciales –ya que no es patrocinado por una editorial, como en los casos del mismo Planeta, Nadal, Alfaguara o Anagrama— y, según el diario El País, ha proclamado una vocación trasatlántica que parecen confirmar socios como la Cátedra Vargas Llosa y la Fundación Gabo.
Según sus bases, el Aena está abierto a obras de narrativas publicadas durante 2025 en idioma castellano –incluidas aquellas traducidas luego de su aparición original en alguna lengua cooficial del Estado español–, las cuales serán juzgadas por su “calidad literaria, originalidad y tratamiento narrativo, valor cultural y comercial y otros aspectos favorables”.
Los finalistas se darán a conocer a mediados de marzo, y la gala de premiación se celebrará el 8 de abril venidero.
“Intentar hacer un Booker me parece esencial”, dijo en la ocasión Montero, subrayando así la aspiración de prestigiar un galardón que sirva como referencia para más de 500 millones de hispanohablantes.
De cualquier manera, la escritora sostuvo que el Aena desde ya “moviliza a todo el sector y potencia nuestro idioma”. Lo cierto es que el Booker otorga 50 mil libras, una cantidad muy importante, pero apenas una fracción del monto prometido por el lauro español.
“Nuestro desideratum es que, si perseveramos en el esfuerzo, nos acerquemos al Olimpo de los premios internacionales”, afirmó a su vez Lucena, quien dijo estar comprometido a apoyar este proyecto mientras permanezca en su cargo, a la vez que espera que el mismo se consolide y lo trascienda. “El premio Goncourt no tiene dotación económica y ojalá logremos que el prestigio de este premio nos lleve a eso”.
El primer jurado del Premio Aena Narrativa está compuesto, además de la propia Montero, por Leila Guerriero, Elmer Mendoza, Pilar Adón, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fernández Díaz, José Carlos Llop, Sergio Vila-Sanjuán y Jesús García Calero.

