Fotógrafos de Brasil y Argentina destacaron entre los ganadores del más reciente Walk of Water Photostory Contest, una competición internacional auspiciada desde hace un lustro por la organización sin fines de lucro Onewater y el Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de la UNESCO.
Con el tema “Identidades”, el concurso global de esta edición encumbró a la fotógrafa alemana Kristina Steiner, primer premio gracias a su documentación –Man, Horse and Shrimp– de los últimos pescadores de camarones a caballo en Bélgica.
Mientras que el tercer premio recayó en el italiano Michele Martinelli, el segundo escaño fue a manos del brasileño Ricardo Funari por Between Dust and Deluge: The Women on Brazil’s Water Frontlines. “Me muevo entre dos Brasil moldeados por el agua y las crisis: las áridas tierras del Sertão, afectadas por la sequía, y las comunidades ribereñas del Amazonas, inundadas por las crecidas”, ha declarado el autor, según leemos en la web del certamen. “En ambos casos, las mujeres se encuentran en primera línea de estos fenómenos climáticos extremos”.
El argentino Gastón Zilberman conquistó el primer premio juvenil a nivel global –por delante de la periodista y documentalista Shefali Rafiq, de la región de Cachemira– gracias a su historia visual sobre el pueblo uru-murato –quienes se identifican como “Qotzuñis”, gente del agua– y la desaparición del lago Poopó, alguna vez el segundo más grande de Bolivia.
“Cuando comencé a fotografiar y filmar, comprendí que esta no era una historia sobre la desaparición de un lago, sino sobre la supervivencia de una identidad. Los uru-murato han enfrentado décadas de contaminación minera, sequía y desplazamiento, pero su conexión con el lago sigue intacta. Me enseñaron que la tierra puede secarse, pero que una cultura no desaparece tan fácilmente”, ha explicado Zilberman, autor también de un corto documental sobre esta tragedia ambiental y humana.
También en el apartado juvenil, pero correspondiente al certamen regional para Latinoamérica, sobresalieron trabajos provenientes de Brasil y Argentina.
El primer lugar fue para João Alberes, por su serie en torno a la vida de José Firmino en Feira Nova, en el Agreste nordestino, “un espacio liminal entre el bosque húmedo y el árido interior”, explica el autor.
“Aquí, el paisaje ha sido completamente remodelado por la ingeniería humana”, dice. “Por ejemplo, la seguridad hídrica se mantiene gracias a complejas obras de ingeniería y el ritmo de vida viene dictado por el aumento y la disminución del nivel de los embalses artificiales”.
Ninfas es el proyecto de la argentina Delfina Narella Pignatiello ubicado en el segundo puesto regional. De acuerdo con los organizadores del concurso, se trata de una serie de fotografía subacuática que “explora el cuerpo en movimiento y reimagina las lecciones sobre la feminidad indómita” al tiempo que “desafía las ideas que enseñan a las mujeres a verse unas a otras como rivales, y en su lugar abraza la belleza de cultivar la hermandad, la dulzura y la fuerza colectiva”.
El resto de los galardones pueden consultarse aquí. Según la nota de prensa del evento, fueron enviadas a la organización un total de ocho mil 311 imágenes, 968 series fotográficas por parte de 796 autores –el 37 por ciento fueron mujeres y el 63 por ciento, hombres– en representación de 114 países. Entre todas las categorías, se repatieron unos 10 mil euros en premios, aportados por varios patrocinadores internacionales.
Las mejores historias serán exhibidas a lo largo de este año en una muestra itinerante, anteriores exposiciones tuvieron lugar, por ejemplo, en las sedes de la UNESCO, en París, o de Naciones Unidas, en Nueva York.



