LA HABANA, Cuba. – El prisionero político Luis Manuel Borges Álvarez fue trasladado desde el Combinado del Este hacia la Prisión Provincial de Camagüey, Kilo 8, según él mismo denunció en conversación telefónica con CubaNet, el pasado martes, 25 de noviembre.
Borges Álvarez (alias El Pollo), de 47 años de edad, es natural de Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río. Al momento de ser apresado residía en Miami, Estados Unidos. Era el lanchero de una embarcación hundida el 28 de octubre de 2022 por efectivos de las Tropas Guardafronteras cubanas en Bahía Honda, Artemisa. En el hecho, perdieron la vida siete personas, incluyendo una niña de dos años.
El preso político padece de varias enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, síndrome de malabsorción y úlcera. Según denunció, la mayor parte de su cautiverio en el Combinado del Este transcurrió en la llamada sección 47 (destinada a los condenados a prisión perpetua), donde lo mantuvieron sin tratamiento médico, medicamentos ni dieta, aislado en una celda de castigo durante dos años y ocho meses.
Recientemente el preso político había sido trasladado al edificio 1 del centro penitenciario habanero. Al plantearle sus problemas de salud al jefe del edificio, un mayor apodado “Piquete”, este le respondió que allí tampoco había ni dieta ni medicamentos, y que estos últimos debían traerlos sus familiares.
No obstante, Borges Álvarez aseguró que sus familiares no disponen de medios para adquirir los medicamentos, e insistió en que garantizar su suministro es responsabilidad del penal.
Así, en reclamo de medicamentos, atención médica y dieta, el 6 de noviembre pasado inició una huelga de hambre que mantuvo durante 10 días, según aseguró. Como represalia, lo sacaron de la celda con el pretexto de darle “un poco de comida de la de los guardias”, pero en lugar de eso lo montaron en un vehículo y lo trasladaron a Kilo 8, en Camagüey.
Al llegar a esta prisión y plantearle su situación de salud al jefe de unidad, teniente coronel Juan Miguel Sánchez Duarte, este le aclaró que allí no hay medicamentos ni médicos. En este sentido, el preso denunció además que quienes hacen de enfermeros son algunos reclusos, después de pasar un entrenamiento de tres meses.
Borges Álvarez también denunció que a diario amanecen reclusos con síntomas de dengue y otras enfermedades, para las cuales no reciben asistencia médica. Por último, responsabilizó al Gobierno cubano y al Ministerio del Interior por lo que pueda suceder con su vida y la del resto de los prisioneros que enferman en el penal.
Ahora, agregó, sus familiares ya no podrán visitarlo debido a la distancia que los separa de Camagüey.
